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EL LENGUAJE DEL ADIÓS - Melody Beattie (Libro)
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Mensaje: #11
Re: EL LENGUAJE DEL ADIÓS - Melody Beattie (Libro)
Noviembre 1
Transformación a través de la pena
Estamos luchando por la aceptación en la recuperación, la aceptación de nosotros mismos, de nuestro pasado, de otras personas y de nuestras circunstancias actuales. La aceptación trae paz, curación y libertad, la libertad para cuidar de nosotros mismos. La aceptación no es un proceso de un solo paso. Antes de lograr la

Hoy aceptaré la manera en que atravieso el cambio. Aceptaré el proceso de pena y sus etapas como la forma en que la gente llega a aceptar la perdida y el cambio.

Noviembre 2
El proceso de pena
Experimentando por completo la pena por nuestras pérdidas es la
manera como nos sometemos al proceso de la vida y de la
recuperación. Algunos expertos, como Patrick Carnes, llaman a los
Doce Pasos “ un programa para lidiar con nuestras pérdidas, un
programa para lidiar con nuestra pena.”
¿Cómo experimentamos la pena?
Difícilmente. Imperfectamente. Por lo general, con gran cantidad de
resistencia. A menudo con ira y con el intento de negociar.
Finalmente, sometiéndonos al dolor.
El proceso de pena, dice Elisabeth Kubler - Ross, es un proceso de
cinco etapas: negación, ira, regateo, tristeza y, finalmente,
aceptación. Así es como experimentamos la pena; así es como llegamos
a aceptar; así es como perdonamos; así es como respondemos a los
muchos cambios que nos da la vida.
Aunque este proceso de cinco etapas se ve muy nítido sobre el papel,
no es así de claro en la vida real. No lo atravesamos por
compartimientos. Por lo general lo atravesamos dando tumbos,
pataleando y gritando, yendo para adelante y hacia atrás, hasta que
alcanzamos ese pacífico estado llamado aceptación.
Cuando hablamos acerca de “ asuntos no resueltos” de nuestro pasado,
por lo general nos estamos refiriendo a las pérdidas que no hemos
terminado de penar. Estamos hablando de que nos hemos quedado
atorados en alguna parte dentro del proceso de pena. Por lo general,
en el caso de hijos adultos de alcohólicos y codependientes, el
lugar donde nos hemos quedado atorados es en la negación. Atravesar
la negación es la primera y más peligrosa etapa de proceso de pena,
pero es también el primer paso hacia la aceptación.
Podemos aprender a entender el proceso de pena y cómo se aplica éste
a la recuperación. Incluso los cambios buenos en la recuperación
pueden conllevar una pérdida y, en consecuencia, la pena. Podemos
aprender a ayudarnos a nosotros mismos y a los demás comprendiendo
este proceso y familiarizándonos con él. Podemos aprender a
experimentar por completo la pena por nuestras pérdidas, a sentir
nuestro dolor, a aceptar y a perdonar, para que podamos sentir
alegría y amor.
Hoy Dios mío, ayúdame a abrirme al proceso de penar por mis
perdidas. Ayúdame a permitirme atravesar el proceso de pena,
aceptando todas las etapas para que pueda lograr paz y aceptación en
mi vida. Ayúdame a aprender a ser amable conmigo mismo y con los
demás mientras dura este proceso tan humano de curación.


Noviembre 3
Negación
La negación es campo fértil de cultivo de las conductas que llamamos codependientes: controlar, concentrarnos en los demás y descuidarnos a nosotros mismos. La enfermedad y conductas compulsivas o adictivas pueden también surgir durante la negación.
La negación puede ser confusa porque se parece a dormir. No estamos realmente conscientes de lo que estamos haciendo hasta que hemos terminado de hacerlo. Forzarnos a nosotros mismos –o a cualquier otra persona- a enfrentar la verdad, por lo general no ayuda. No enfrentaremos los hechos hasta que estemos listos. Tampoco, parece, los enfrentará nadie más. Podemos admitir la verdad por un momento,

Noviembre 4
Ira
Sentirse enojado –y, a veces, el acto de culpar- es una parte natural y necesaria de la aceptación de la pérdida y el cambio, de la pena. Podemos permitirnos a nosotros mismos y a los demás enojarnos mientras vamos de la negación a la aceptación. Mientras llegamos a aceptar la pérdida y el cambio, podremos culparnos a nosotros mismos, a nuestro Poder Superior o a los demás. La persona podrá tener relación con la pérdida o ser un inocente espectador. Podemos escucharnos decir a nosotros mismos: “ Si tan solo él hubiera hecho eso... Si él no hubiera hecho eso...¿Por qué Dios no hizo las cosas de otra manera?...” Sabemos que culpar no ayuda. En la recuperación, las contraseñas son autoresponsabilidad y responsabilidad personal, no culpar. En último término, el sometimiento y la autoresponsabilidad son los únicos conceptos que nos pueden llevar hacia delante, pero para llegar ahí podemos necesitar darnos permiso de sentirnos enojados y de ocasionalmente incurrir en el reproche.
Es útil, al tratar con los demás, recordar que ellos, también, pueden necesitar atravesar su etapa de enojo para lograr la aceptación. No permitir a los demás, o a nosotros mismos, atravesar la ira y el culpar puede retardar el proceso de pena. Confiemos en nosotros mismos y en el proceso de pena. No nos quedaremos enojados para siempre. Pero podemos necesitar ponernos furiosos un rato mientras indagamos qué hubiera podido ser, para finalmente aceptarlo como es.
Dios mío, ayúdame a aceptar mi ira y la de los demás como una parte normal para lograr la aceptación y la paz. Dentro de ese marco, ayúdame a esforzarme por la responsabilidad personal.


Noviembre 5
Hagamos un trato
La relación simplemente no estaba funcionando, y yo quería tanto que
funcionara. Seguía pensando que si me hacía lucir más hermosa, si
tan sólo trataba de ser una persona más amorosa, más amable,
entonces él me amaría. Me volteé al revés para ser algo mejor, siendo
que como era estaba bien. Sencillamente no podía ver lo que estaba
haciendo, hasta que seguí adelante y acepté la realidad.
Anónimo
Una de las partes más frustrantes de la aceptación es la etapa del
regateo. En la negación, hay felicidad; en la ira, alguna sensación
de poder. En el regateo vacilamos entre el creer que podemos hacer
algo por cambiar las cosas y el darnos cuenta de que no podemos
hacerlo.
Podemos alzar en alto nuestras esperanzas una y otra vez, tan solo
para que nos las destrocen.
Muchos de nosotros nos hemos volteado al revés para tratar de
negociar con la realidad. Algunos de nosotros hemos hecho cosas que
parecen absurdas, en retrospectiva, una vez que hemos logrado la
aceptación.
“ Si trato de ser una persona mejor, entonces esto no sucederá.... Si
me veo más bonita, si tengo la casa más limpia, si bajo de peso, si
sonrío más, si me dejo ir, si me aferro con más fuerza, si cierro
los ojos y cuento hasta diez, si me desgañito gritando, entonces no
tendré que enfrentar esta pérdida, este cambio.”
Hay historias de los miembros de Al-Anón acerca de intentos de
regateo con el beber del alcohólico: “ Si tengo la casa más limpia,
el no beberá... Si la hago feliz comprándole un vestido nuevo, ella
no beberá... Si le compro a mi hijo un coche nuevo, dejará de usar
drogas” .

Noviembre 6
Disfruta la vida
Haz algo divertido hoy.
Si estás relajado, déjate relajar, sin sentimientos de culpa, sin
preocuparte acerca del trabajo sin hacer.
Si estás con seres queridos, déjate amarlos y deja que ellos te
amen. Permítete sentirte cerca de ellos.
Permítete disfrutar tu trabajo, porque eso puede ser placentero
también.
Si estás haciendo algo divertido, permítete disfrutarlo. ¿Qué te
haría sentir bien? ¿Qué disfrutarías? ¿Hay algún placer posible que
te puedas dar? Date el gusto.
La recuperación no implica nada más detener el dolor.
La recuperación es que aprendamos a hacernos sentir mejor; y luego
es hacernos sentir bien.
Disfruta tu día.
Hoy haré algo divertido, algo que disfrute, algo sólo para mí.
Tomaré la responsabilidad de hacerme sentir bien.


Noviembre 7
Relaciones
Hay un regalo para nosotros en cada relación que nos llega.
A veces, el regalo es una conducta que estamos aprendiendo a
adquirir: desapego, autoestima, volverse suficientemente seguro para
poder fijar un límite o adueñarnos de nuestro poder de alguna otra
manera.
Algunas relaciones fomentan nuestra curación interior, la curación
de algunos asuntos del pasado o de un asunto que estamos enfrentando
hoy.
A veces nos descubrimos aprendiendo las lecciones más importantes de
la gente que menos esperábamos que nos ayudara. Las relaciones
pueden enseñarnos a amarnos a nosotros mismos o a alguien más. O
quizá aprendamos a dejar que los demás nos amen.
A veces no estamos seguros de qué lección estamos aprendiendo,
especialmente cuando estamos en medio del proceso. Pero podemos
confiar en que la lección, el regalo ahí están. No tenemos que
controlar nosotros este proceso. Lo entenderemos cuando sea tiempo.
También podemos confiar en que el regalo es precisamente el que
necesitamos.
Hoy estaré agradecido por todas mis relaciones. Me abriré a la
lección y al regalo por parte de cada persona en mi vida. Confiaré
en que yo, también, soy un regalo en las vidas de otras personas.


Noviembre 8
Seamos fieles a nosotros mismos
Esto por encima de todo: a vuestro propio ser sed fieles, y de ello
se seguirá, como la noche sigue al día, que no podréis ser falsos
con ningún hombre.
William Shakespeare
A vuestro propio ser sed fieles. Una afirmación fundamental para
aquellos que nos quedamos atrapados en la tormenta de necesidades y
sentimientos de los demás.
Escuchar al yo. ¿Qué es lo que necesitamos? ¿Se están satisfaciendo
esas necesidades? ¿Qué sentimos? ¿Qué necesitamos hacer para cuidar
de nuestros sentimientos? ¿Qué nos están diciendo nuestros
sentimientos acerca de nosotros mismos y del rumbo que necesitamos
seguir?
¿Qué queremos hacer o decir? ¿Qué nos están diciendo nuestros

enorme tarea que nos puede hacer volver al camino. Hoy me honraré, me apreciaré y me amaré a mí mismo. Cuando esté confundido acerca de qué hacer, me seré fiel a mí mismo. Me libraré de la influencia que los demás, y sus expectativas, tienen sobre mí.

Noviembre 9
Aceptamos amor
Muchos de nosotros hemos trabajado demasiado para hacer que las
relaciones funcionen; algunas veces esas relaciones no tenían
oportunidad porque la otra persona no estaba disponible o se rehusó
a participar.
Para compensar la falta de disponibilidad de la otra persona
trabajamos demasiado duro. Podemos haber hecho todo el trabajo o la
mayor parte. Esto podrá enmascarar la situación por un rato, pero
por lo general nos cansamos. Luego, cuando dejamos de hacer todo el
trabajo, nos damos cuenta de que no hay relación, o ya estamos tan
cansados que no nos importa.
Hacer uno todo el trabajo en una relación no es amar, dar o tener
interés. Es una conducta autoderrotista y contraproducente para la
relación. Crea la ilusión de una relación cuando de hecho puede no
haber ninguna. Le permite a la otra persona ser irresponsable acerca
de la parte que le toca. Como eso no satisface nuestras necesidades,
finalmente nos sentimos victimados.
En nuestras mejores relaciones, todos tenemos periodos temporales en
los que una persona participa más que la otra. Esto es normal. Pero
cuando es una manera permanente de participar en las relaciones, nos
deja sintiéndonos cansados, desgastados, necesitados y enojados.
Podemos aprender a participar en una cantidad razonable y luego
dejar que la relación encuentre su propia vida. ¿Somos nosotros los
que siempre llamamos? ¿Somos los que siempre iniciamos? ¿Somos los
únicos que damos? ¿Somos el que hablamos de los sentimientos y se
esfuerza por lograr la intimidad?.
¿Somos el único que espera, que tiene esperanzas, que trabaja?
Podemos dejarlo ir. Si la relación se va a dar, se dará y se
convertirá en lo que estaba destinada a convertirse. No ayudamos a
ese proceso tratando de controlarlo. No nos ayudamos a nosotros
mismos, a la otra persona o a la relación tratando de forzarla o
haciendo todo el trabajo.
Déjala estar. Espera y ve. Deja de preocuparte por hacer que ésta se
dé. Ve qué sucede y esfuérzate en comprender si eso es lo que
quieres.
Hoy dejaré de hacer todo el trabajo en mis relaciones. Me daré a mí
mismo y a la otra persona la facultad de exigir que ambos
participemos. Aceptaré el nivel natural que alcancen mis relaciones
cuando yo haga mi parte y le permita a la otra persona elegir la
suya.
Puedo confiar en que mis relaciones alcanzarán su propio nivel. Yo no
tengo que hacer todo el trabajo; lo único que necesito es hacer la
parte que me toca.


Noviembre 10
Creencias acerca del dinero
Estaba empezando en un empleo nuevo dentro de una corporación. Yo era eficiente en mi actividad. El gerente de personal y yo estábamos hablando de los detalles de la contratación y él me preguntó cuánto creía que merecía ganar. Lo pensé y le dije que 400 dólares al mes. Esto era en los años sesenta. No quería pedir demasiado, de modo que decidí pedir la mínima cantidad con la que pudiera vivir. Me contrató y me dio lo que le había pedido. Tiempo después, cuando dejé ese trabajo, el gerente de personal me dijo que había estado dispuesto a pagarme lo que yo hubiera querido. Si le hubiera pedido

El dinero es simplemente dinero.
¿Creemos que hay escasez de dinero? Muchos de nosotros crecimos con
un pensamiento de privación en lo concerniente al dinero: no hay
suficiente. Nunca habrá suficiente. Si obtenemos un poco, podemos
guardarlo y atesorarlo porque ya no hay más.
El dinero no está escaso. No tenemos por qué desperdiciar nuestra
energía guardando resentimiento hacia aquellos que tienen
suficiente. Hay mucho dinero aquí en la Tierra.
¿Cuánto creemos merecer? Muchos de nosotros nos estamos limitando a
nosotros mismos por lo que creemos merecer.
El dinero no es malo. No hay escasez, excepto en nuestra mente y en
nuestras actitudes. Y lo que creamos merecer, eso será lo que
recibamos.
Podemos cambiar nuestras creencias por medio de afirmaciones,
fijando metas, empezando por donde estamos y trabajando para llegar
lentamente a donde queremos estar.
Hoy examinaré mis creencias acerca del dinero. Empezaré el proceso
de dejar ir cualquier creencia autoderrotista que pueda estar
limitando u obstaculizando la parte económica de mi vida.


Noviembre 11
Disciplina
Los niños necesitan disciplina para sentirse seguros; igual los
adultos.
Disciplina significa comprender que hay consecuencias lógicas para
nuestra conducta. Disciplina significa asumir la responsabilidad por
nuestra conducta y las consecuencias. Disciplina significa aprender
a esperar lo que queremos. Disciplina significa estar dispuestos a
trabajar por lo que queremos. Disciplina significa aprender y
practicar nuevas conductas.
Disciplina significa estar donde necesitamos estar, cuando
necesitamos estar, a pesar de nuestros sentimientos.
Disciplina es el desempeño cotidiano de tareas, sean éstas conductas
de recuperación o lavar los platos.
La disciplina implica confiar en que alcanzaremos nuestras metas
aunque no podamos verlas.
La disciplina puede ser agotadora. Podemos sentirnos asustados,
confundidos, inseguros. Más tarde, veremos el propósito. Pero esta
claridad de visión generalmente no viene durante la época de
disciplina. Podemos no creer incluso que estamos yendo adelante.
Pero estamos.
La tarea en épocas de disciplina es sencilla: escuchar,
confiar y obedecer.
Poder Superior, ayúdame a aprender a someterme a la disciplina.
Ayúdame a estar agradecido porque Tú te preocupes por mí lo
suficiente para permitir estas épocas de disciplina y de
aprendizaje en mi vida. Ayúdame a saber que como resultado de la
disciplina y del aprendizaje, algo importante se habrá resuelto en
mi interior.



Noviembre 12
El momento preciso
Espera hasta que sea el momento. Es contraproducente posponer o diferir las cosas; también es contraproducente actuar demasiado pronto, antes de que haya llegado el momento.
A veces nos llenamos de pánico y emprendemos una acción por miedo. A veces emprendemos una acción fuera de tiempo por venganza o porque queremos castigar a alguien. Actuamos o hablamos demasiado pronto a modo de controlar o de forzar a alguien a la acción. A veces

Noviembre 13
Cuidemos de nosotros mismos
No tenemos que esperar a que los demás vengan en nuestra ayuda. No
somos víctimas. No estamos desamparados.
Dejar ir los pensamientos equivocados significa que debemos darnos
cuenta de que no hay caballeros de caballo blanco, ni abuelas
mágicas mirándonos desde el cielo, esperando a rescatarnos.
Nos podrán llegar maestros, pero no nos rescatarán. Nos enseñaran.
Vendrá gente que se interese por nosotros, pero no nos rescatará.
Se preocupará por nosotros. Vendrá la ayuda, pero la ayuda no
rescata.
Nosotros somos nuestros propios rescatadores.
Nuestras relaciones mejorarán dramáticamente cuando dejemos de
rescatar a los demás y dejemos de esperar que nos rescaten.
Hoy dejaré ir los miedos y las dudas acerca de mí mismo que me
impiden tomar una acción asertiva de acuerdo con lo que mejor me
conviene. Yo puedo cuidar de mí mismo y dejar que los otros hagan lo
mismo por ellos mismos.


Noviembre 14
Dejemos salir nuestra ira
Está bien estar enojados, pero no es sano estar resentidos. Haciendo
caso omiso a lo que hayamos aprendido cuando niños, sin importar los
ejemplos que hayamos tenido, podemos aprender a lidiar con nuestra
ira de maneras sanas para nosotros y para los que nos rodean.
Podemos tener nuestros sentimientos de enojo. Podemos ponernos en
contacto con ellos, apropiarnos de ellos, sentirlos, expresarlos,
liberarlos y acabar con ellos.
Podemos aprender a escuchar lo que nos está diciendo la ira acerca
de lo que queremos y necesitamos para poder cuidar de nosotros
mismos.
A veces, incluso podemos dar rienda suelta a sentimientos de enojo
que no están justificados. Los sentimientos son sólo sentimientos;
no hay moralidad en el sentimiento, únicamente en nuestra conducta.
Podemos sentirnos enojados sin lastimar o abusar de los demás ni de
nosotros mismos. Podemos aprender a lidiar con la ira de maneras que
beneficien nuestras relaciones en vez de que las perjudiquen.
Si no sentimos hoy nuestros sentimientos de enojo, necesitaremos
enfrentarlos mañana.
Hoy me dejaré sentir mi enojo. Expresaré mi ira adecuadamente, sin
sentimientos de culpa. Luego, habré terminado con ella.


Noviembre 15
Beneficios de la recuperación
Hay dos tipos de beneficios de la recuperación; ganancias a corto y
a largo plazo.
Las ganancias a corto plazo son las cosas que podemos hacer hoy que
nos ayudan a sentirnos bien inmediatamente.
Podemos levantarnos por la mañana, leer unos cuantos minutos nuestro
libro de meditaciones y sentir que nos levanta el ánimo. Podemos
trabajar un Paso y percatarnos de inmediato del cambio que
experimentamos en cuanto a cómo nos sentimos y funcionamos. Podemos
asistir a una reunión y sentirnos refrescados, hablar con un amigo y
sentirnos consolados o practicar una nueva conducta de recuperación,
tal como lidiar con nuestros sentimientos o hacer algo bueno por
nosotros mismos y sentirnos aliviados.
Sin embargo, hay otros beneficios de la recuperación que no vemos
inmediatamente de un día para otro o incluso en varios meses. Esas

Podemos vernos crecer en nuestras carreras, en nuestra capacidad
para ser gente creativa, poderosa, productiva, usando nuestros dones
y talentos de una manera que nos hace sentir bien y benefician a los
demás.
Descubrimos la alegría y la belleza en nosotros mismos, en los demás
y en la vida.
El progreso a largo plazo es constante, pero a veces lento, dándose
en incrementos y a menudo con muchos pasos para adelante y para
atrás. La practica constante de conducta de recuperación y de apilar
ganancias a corto plazo conduce a recompensas a largo plazo.
Hoy estaré agradecido por las recompensas inmediatas y a largo plazo
de la recuperación. Si soy nuevo en la recuperación, tendré fe en
que puedo lograr beneficios a largo plazo. Si ya llevo un tiempo en
recuperación, haré una pausa para reflexionar y sentir gratitud por
mi progreso general.


Noviembre 16
La trampa de la víctima
La creencia de que la vida tiene que ser dura y difícil es la
creencia de un mártir.
Nosotros podemos cambiar nuestras creencias negativas acerca de la
vida y acerca de que podemos tener la fuerza para detener nuestro
dolor y cuidar de nosotros mismos.
No somos impotentes. Podemos resolver nuestros problemas. Tenemos
poder, no para cambiar o controlar a los demás, sino para solucionar
los problemas que nos toca resolver.
Utilizar cada problema que nos viene para “ probar” que la vida es
dura y que somos impotentes, esto es codependencia. Es la trampa de
la víctima.
La vida no tiene que ser difícil. De hecho, puede ser suave. La vida
es buena. No tenemos que “ horrorizarla” ni horrorizarnos nosotros
mismos. No tenemos que vivir en el sótano.
Tenemos poder, más poder del que sabemos, incluso en los tiempos
difíciles. Y las épocas difíciles no prueban que la vida es mala;
son parte de los altibajos de la vida; a menudo se resuelven para
bien.
Podemos cambiar nuestra actitud; podemos cambiar nosotros mismos; a
veces podemos cambiar nuestras circunstancias.
La vida es desafiante. Algunas veces hay más dolor del que
pensábamos; otras, más alegría de la que imaginábamos.
Todo es parte del paquete, y el paquete es bueno.
No somos victimas de la vida. Podemos aprender a dejar de ser
víctimas de la vida. Al dejar ir nuestra creencia de que la vida
tienen que ser dura y difícil, hacemos nuestra vida más fácil.
Hoy, Dios mío, ayúdame a dejar ir mi creencia de que la vida es tan
difícil, tan espantosa o tan difícil. Ayúdame a reemplazar esa
creencia con un punto de vista más sano, más realista.


Noviembre 17
Pena y acción
Confía en Dios y haz algo.
Mary Lyon
Es importante que nos permitamos experimentar la pena como un pasaje
entre el ayer y el mañana. Pero no tenemos por qué dejarnos
controlar indebidamente por nuestra pena o nuestro dolor.
Hay épocas en las que hemos experimentado pena, en que nos hemos
sometido a la pesadez, al cansancio y a lo fastidioso de una
circunstancia por un tiempo suficiente. Ya es tiempo de romper con
eso. Ya es tiempo de emprender una acción.
Nosotros sabremos cuando sea tiempo de romper con la rutina de

Prueba las paredes de tu capullo. Empújalas. Empújalas un poco más.
Puede ser tiempo ya de salir.
Hoy confiaré en Dios y en mi proceso, pero también tomaré acción para
ayudarme a sentirme mejor.


Noviembre 18
Permitamos que nos consientan
Deja que te consientan y te amen. Deja que la gente te apoye. Deja
que te abracen cuando eso te haría sentir bien. Deja que alguien te
escuche, te apoye y te aliente cuando lo necesites. Recibe el
consuelo de la presencia física de alguien cuando lo necesites. Deja
que se te apoye emocionalmente y que se te cuide.
Durante demasiado tiempo hemos estado en el fondo, atendiendo las
necesidades de los demás y afirmando que no tenemos necesidades
propias. Hemos cerrado, durante demasiado tiempo, la parte nuestra
que anhela que la consientan.
Es tiempo, ahora, de afirmar esas necesidades, de identificarlas y
de comprender que merecemos que se satisfagan.
¿Cuáles son nuestras necesidades? ¿Qué nos haría sentir bien? ¿De
qué maneras nos gustaría que los demás nos consintieran y nos
apoyaran? Entre más claros podamos ser acerca de nuestras
necesidades, mayor la posibilidad de que se satisfagan.
Abrazos. Un oído que escucha. Apoyo. Aliento. La presencia emocional
y física de gente que se interesa por nosotros. ¿No suena bien eso?
¿No suena tentador?
Una vez alguien me dijo: “ Los ochenta han sido una década de “ yo” .
Ahora, tal vez los noventa puedan ser una década de “ tu” .”
Mi respuesta fue inmediata. “ Que los noventa sean una década de “ tú”
y “ yo” .”
No importa cuánto tiempo llevemos en recuperación, nunca
sobrepasaremos nuestra necesidad de que nos consientan y nos amen.
Hoy estaré abierto a reconocer mi necesidad de que me consientan.
También estaré abierto a las necesidades de los que me rodean. Puedo
empezar a adoptar una actitud de consentimiento, de amor hacía mí
mismo y a asumir la responsabilidad de mis necesidades en las
relaciones.


Noviembre 19
Aceptemos nuestros sentimientos
¿Por qué batallamos tanto con nuestros sentimientos? ¿Por qué
trabajamos tan duro por negar nuestras emociones, especialmente en
relación con otras personas? ¡Son sólo sentimientos!
En el curso de un día podemos negar que nos sentimos frustrados en
reacción a alguien que nos está vendiendo un servicio.
Podemos negar que nos sentimos frustrados, enojados o heridos en
reacción a un amigo.
Podemos negar sentimientos de miedo o de enojo hacia nuestros hijos.
Podemos negar toda una gama de sentimientos acerca de nuestro
cónyuge o de la persona con quien tenemos una relación amorosa.
Podemos negar sentimientos provocados por la gente para la cual
trabajamos o por la gente que trabaja para nosotros.
Algunas veces, los sentimientos son una reacción directa hacia los
demás; otras, la gente dispara en nuestro interior algo más
profundo, una vieja tristeza o frustración.
Haciendo caso omiso del origen de nuestros sentimientos, siguen
siendo nuestros sentimientos. Son nuestros. Y la aceptación a menudo
es lo único que se necesita para hacer que se vayan.
No tenemos por qué dejar que nuestros sentimientos controlen nuestra
conducta. No tenemos por qué actuar de acuerdo con cada sentimiento
que experimentemos. No necesitamos dar rienda suelta a una conducta
inadecuada.

Noviembre 20
Deseos y necesidades
A muchos de nosotros nos han lavado el cerebro para pensar que no podemos tener lo que queremos en la vida. Esa es la creencia del mártir. Nace de la privación y del miedo.
Identificar lo que queremos y necesitamos, y escribirlo luego, pone en movimiento una poderosa cadena de eventos. Indica que estamos asumiendo la responsabilidad de nosotros mismos, que le estamos dando permiso a Dios y al universo para proveer nuestros deseos y necesidades.
La creencia de que merecemos tener un cambio en el carácter, en una relación, una nueva dimensión en una relación que ya existe, una posesión, cierto nivel de salud, de vida, de amor o de éxito, es una fuerza poderosa para que suceda eso que deseamos. Frecuentemente, cuando nos damos cuenta de que queremos algo, ¡ese sentimiento es Dios que nos está preparando para recibirlo! Escucha. Confía. Dale poder a lo bueno en tu vida prestando atención a lo que quieres y necesitas. Escríbelo. Afírmalo mentalmente. Reza por ello. Luego, déjalo ir. Dáselo a Dios y ve qué sucede. Los resultados pueden ser mejores de lo que pensabas. [i]Hoy prestaré atención a lo que quiero y necesito. Me daré tiempo para escribirlo, y luego lo dejaré ir. Empezaré a creer que merezco lo mejor.
[/i]

Noviembre 21
Miedos financieros
Me senté en el coche, viendo el letrero en la puerta de la oficina
de víveres: “ Cerrado hasta el viernes” . Era miércoles. Tenía dos
hijos hambrientos y, yo misma, no tenía dinero.
Apoyé la cabeza sobre el volante. Ya no aguantaba más.
Había sido tan fuerte, tan valiente, tan confiada durante tanto
tiempo. Era una madre soltera con dos hijos, recién divorciada.
Había trabajado tan valerosamente por sentirme agradecida de lo que
tenía, al tiempo que fijaba metas económicas y trabajaba en creer
que merecía lo mejor.
Había soportado tanta pobreza, tanta privación. Diariamente
trabajaba el Paso Once. Trabajaba duro rezando para que Dios me
diera a conocer Su voluntad sólo para mí y para que me diera la
fuerza para cumplirla. Creía que estaba haciendo lo que necesitaba
hacer en mi vida. No estaba payaseando. Estaba haciendo mi mejor
esfuerzo, estaba trabajando lo más que podía.
Y simplemente no había suficiente dinero. La vida había sido una
lucha en muchos sentidos, pero la lucha con el dinero parecía no
tener fin.
El dinero no lo es todo, pero se necesita para resolver ciertos
problemas. Estaba harta de “ dejar ir” y “ dejar ir” y “ dejar ir” .
Estaba harta de “ actuar como si” tuviera suficiente dinero. Estaba
cansada de tener que trabajar tan arduamente a diario por dejar ir
el dolor y el miedo de no tener lo suficiente. Estaba cansada de
trabajar tan duro por ser feliz sin tener lo suficiente. De hecho,
la mayor parte del tiempo estaba feliz. Había encontrado mi alma en
la pobreza. Pero ahora que ya tenía a mi alma y a mi ser, quería
también algo de dinero.
Mientras estaba en el coche tratando de recomponerme, escuché a
Dios hablar con esa silenciosa, calmada voz que murmura suavemente a
nuestras almas.
“ No tienes que volver a preocuparte por dinero, criatura. No a menos
que así lo quieras. Te dije que yo cuidaría de ti. Y lo haré.”
Magnífico, pensé. Muchísimas gracias. Te creo. Confío en Ti. Pero
mírame. No tengo dinero. No tengo comida. Y la oficina de víveres
(la oficina gubernamental encargada de proveer de comida a la gente

me parece tan habitual. Pero ahora no tengo por qué hacerlo, y sé que nunca tuve que hacerlo.
Dios mío, ayúdame a trabajar duro por lo que creo que está bien para mí en mi vida hoy, y confiaré en Ti para el resto. Ayúdame a dejar ir mis miedos acerca del dinero. Ayúdame a darte a Ti esa parte, Dios mío. Quita los obstáculos y las barreras en mi vida para el éxito económico.

Noviembre 22
La magia de la gratitud y la aceptación
La gratitud y la aceptación son dos trucos mágicos de los que
disponemos los que estamos en recuperación. No importa quiénes
seamos, dónde estemos o qué tengamos, la gratitud y la aceptación
funcionan.
Eventualmente podemos sentirnos tan felices que nos demos cuenta de
que nuestras circunstancias actuales son buenas. O que dominemos
nuestras circunstancias y luego sigamos con la siguiente serie de
circunstancias.
Si nos quedamos atascados, o nos sentimos desgraciados, atrapados y
desesperanzados, probemos la gratitud y la aceptación.
Si hemos tratado sin éxito de alterar nuestras circunstancias
actuales y nos hemos empezado a sentir como si nos estuviéramos
pegando la cabeza contra una pared de ladrillo, probemos la gratitud
y la aceptación.
Si sentimos que todo está oscuro y que la noche nunca terminará,
probemos la gratitud y la aceptación.
Cuando falle todo lo demás, regresa a lo básico.
La gratitud y la aceptación funcionan.
Hoy, Dios mío, ayúdame a dejar ir mi resistencia. Ayúdame a saber
que el dolor de una circunstancia dejará de dolerme tanto si la
acepto. Practicaré lo básico de la gratitud y de la aceptación en mi
vida y en todas mis circunstancias actuales.


Noviembre 23
Sexualidad sana
Muchas áreas de nuestra vida necesitan curación.
Una parte importante de nuestra vida es nuestra sexualidad. Nuestros
sentimientos y creencias acerca de nuestra sexualidad, nuestra
capacidad para fomentar, para apreciar y para disfrutar nuestra
sexualidad, nuestra capacidad para respetarnos a nosotros mismos
sexualmente, nuestra capacidad para dejar ir la vergüenza y la
confusión en cuanto al sexo, todo ello puede estar deteriorado o
confuso por nuestra codependencia.
Nuestra energía sexual puede estar bloqueada. O, para algunos de
nosotros, el sexo puede ser la única forma como aprendimos a
conectarnos con la gente. Nuestra sexualidad puede no estar conectada
al resto de nosotros; el sexo puede no estar conectado al amor, por
nosotros mismos o por los demás.
Algunos de nosotros sufrimos abuso sexual cuando niños o pudimos
habernos involucrado en conductas sexualmente adictivas, conductas
sexuales compulsivas que se salieron fuera de control y produjeron
vergüenza.
Algunos de nosotros pudimos habernos involucrado en la codependencia
sexual: no prestándole atención a lo que queríamos, o no queríamos,
sexualmente; permitiéndonos involucrarnos sexualmente porque eso era
lo que la otra persona quería; cerrando nuestra sexualidad junto con
nuestros demás sentimientos; negándonos a nosotros mismos disfrutar
sanamente como seres sexuales.
Nuestra sexualidad es una parte de nosotros mismos que merece

acerca de mi sexualidad. Enséñame las cuestiones que necesito encontrar acerca de mi sexualidad. Ayúdame a abrirme a la curación en esa área de mi vida.


Noviembre 24
Sometimiento
Sometimiento significa decir: “ Está bien, Dios. Haré lo que Tú
quieras” .
La fe en el Dios de nuestra recuperación significa que
confiemos en que, eventualmente, nos gustará hacer eso.
Hoy me someteré a mi Poder Superior. Confiaré en que el plan de Dios
para mí será bueno, aunque sea diferente del que yo esperaba o del
que tenía esperanzas.
Noviembre 25
Toma de conciencia
Cuando acabamos de hacernos conscientes de un problema, de una situación o de un sentimiento, podemos reaccionar con ansiedad o con miedo. No hay necesidad de temer a la conciencia. No hay necesidad. La toma de conciencia es el primer paso hacia el cambio positivo y el crecimiento interior. Es el primer paso hacia la solución del problema, o de la satisfacción de la necesidad, el primer paso hacia el futuro. Así es como nos concentramos en la siguiente lección. La toma de conciencia es la forma como la vida, el universo y nuestro Poder Superior captan nuestra atención y nos preparan para el cambio. El proceso de ser cambiados empieza con la toma de conciencia. La toma de conciencia, la aceptación y el cambio, ése es el ciclo. Podemos aceptar la incomodidad temporal de la toma de conciencia porque podemos confiar en Dios y en nosotros mismos. Hoy estaré agradecido por cualquier toma de conciencia que me venga. Desplegaré gratitud, paz y dignidad cuando la vida capte mi atención. Recordaré que está bien aceptar la incomodidad temporal de la toma de conciencia porque puedo confiar en que ésta es mi Poder Superior que me está llevado hacia delante.
Noviembre 26
Dejemos ir la autocrítica
¡Miren qué lejos hemos llegado!
Está bien concentrarnos en la tarea que sigue, en lo que falta por
hacer. También es importante detenernos y sentirnos complacidos por
lo que ya hemos terminado.
Si, puede parecer que el cambio ha sido lento. A veces, el tiempo es
agotador. Sí, hemos dado pasos hacia atrás. Pero estamos justo donde
se supone que debemos estar. Estamos justo donde necesitamos
estar.
Y hemos llegado hasta aquí de lejos.
A veces a brincos, a veces con pasos diminutos, a veces pataleando y
gritando todo el tiempo, a veces con las mangas remangadas y con los
nudillos en blanco, hemos aprendido. Hemos crecido. Hemos cambiado.
Miren qué lejos hemos llegado.
Hoy apreciaré mi progreso. Me permitiré sentirme bien acerca de lo
que he logrado.

Noviembre 27
Podemos confiar en nosotros mismos
Para muchos de nosotros, la cuestión no es si podemos o no confiar de nuevo en otra persona; es si podemos o no volver a confiar en

¿Cómo algo puede sentirse tan correcto, fluir tan bien y ser un error tan total? Podemos preguntarnos, ¿cómo podré volver a confiar en mi proceso de selección cuando me demostró ser tan defectuoso?. Podemos no tener nunca la respuesta. Yo creo que necesité cometer ciertos “ errores” para aprender lecciones de crítica importancia que no estoy segura que hubiera aprendido de alguna otra manera. No podemos dejar que nuestro pasado interfiera con nuestra capacidad para confiar en nosotros mismos. No podemos darnos el lujo de funcionar con miedo.
Si siempre estamos tomando la decisión equivocada en los negocios o en el amor, puede ser que necesitemos aprender por qué insistimos en derrotarnos a nosotros mismos.
Pero la mayoría de nosotros mejora. Aprendemos. Crecemos a partir de nuestros errores. Lentamente, por incrementos, mejoran nuestras relaciones. Mejoran nuestras alternativas de trabajo. Mejoran nuestras decisiones acerca de cómo manejar situaciones con los amigos o con los hijos. Nos beneficiamos de nuestros errores. Nos beneficiamos de nuestro pasado. Y si hemos cometido errores, tuvimos necesidad de cometerlos para aprender en el camino. Hoy dejaré ir mis miedos acerca de confiar en mí mismo porque he cometido errores en el pasado. Comprendo que estos miedos sólo sirven para deteriorar mi buen juicio hoy. Le daré validez a mi pasado, e incluso a mis errores, aceptándolos y sintiendo gratitud por todo ello. Me esforzaré en ver lo que he ganado de mis errores. Trataré también de ver mis buenas decisiones. Tendré puesta la mirada vigilante sobre el progreso general en mi vida.

Noviembre 28
De vuelta a los pasos
Regresa a los Pasos. Vuelve a un Paso.
Cuando no sepamos qué hacer a continuación, cuando nos sintamos
confundidos, inquietos, perturbados, en las últimas, abrumados,
completamente involuntariosos, llenos de rabia o de desesperación,
volvamos a los Pasos.
No importa qué situación estemos enfrentando, trabajar un Paso nos
ayudará. Concéntrate en uno, confía en tus instintos y trabájalo.
¿Qué significa trabajar un Paso? Piensa en ello. Medita sobre ello.
En vez de concentrarte en la confusión, en los problemas o en las
situación que provoca tu desesperación o tu rabia, concéntrate en el
Paso.
Piensa en cómo se podría aplicar ese Paso. Cíñete a él. Aférrate a
él con tantas ganas como nos aferramos a nuestra confusión o al
problema.
Los Pasos son una solución. Funcionan. Podemos confiar en que
funcionan.
Podemos confiar en el lugar a donde los Pasos nos conducirán.
Cuando no sepamos qué paso dar después, tomemos uno de los Doce.
Hoy me concentraré en usar los Doce Pasos para resolver problemas y
para mantenerme en equilibrio y en armonía. Trabajaré un paso al
máximo de mi capacidad. Aprenderé a confiar en los Pasos y me
apoyaré en ellos en vez de en mis conductas protectoras,
codependientes.


Noviembre 29
Paso doce
El Paso Doce dice que habiendo obtenido un despertar espiritual, tratemos de llevar este mensaje a los demás. Nuestro mensaje es de esperanza, de amor, de consuelo, de salud, un modo de vida mejor, que funciona. ¿Cómo lo llevamos? No rescatando. No controlando. No

Cuidar como nanas a los demás y controlar no son formas de llevar el mensaje. Lo único que acarrean esas conductas es codependencia. Y empero, la forma más poderosa de ayuda a los demás consiste en ayudarnos a nosotros mismos. Cuando hacemos nuestro propio trabajo y somos honestos y abiertos acerca de ello impactamos más a los demás que con nuestro gesto “ ayudador” , más bien intencionado. No podemos cambiar a los demás, pero cuando nos cambiamos nosotros mismos, podemos terminar cambiando al mundo.
Hoy me esforzaré en llevar el mensaje de maneras que funcionen. Dejaré ir mi necesidad de “ ayudar” a la gente. En vez de ello, me concentraré en ayudarme y cambiarme a mí mismo. Si me viene una oportunidad para compartir mi recuperación con alguien, lo haré tranquilamente. Dios mío, ayúdame a demostrarle a los demás consuelo, fuerza y esperanza. Podré ser un canal para ayudar a los demás cuando esté listo. Esto no tengo que forzarlo; ocurrirá de manera natural.

Noviembre 30
Desapego
Un día, mi hijo trajo a casa a vivir con nosotros a un hámster. Lo
pusimos en una jaula. Poco tiempo después, el hámster escapó.
Durante los siguientes seis meses, el animal corría asustado y
salvaje por toda la casa. Y lo mismo nosotros para atraparlo.
“ Ahí está. ¡Agárralo!” , gritábamos cada vez que alguien veía al
hámster. Mi hijo o yo dejábamos lo que estuviéramos haciendo,
corríamos por toda la casa y nos lanzábamos sobre el animal con la
esperanza de atraparlo.
Me preocupaba por él, aunque no lo viéramos. “ Esto no esta bien” ,
pensaba. “ No puedo tener a un hámster corriendo suelto por la casa.
Tenemos que atraparlo. Tenemos que hacer algo” .
Un pequeño animal del tamaño de un ratón tenía en agitación toda la
casa.
Un día, mientras estaba sentada en la sala, vi al animal correr por
el pasillo. En estado de frenesí, empecé a abalanzarme sobre él,
como generalmente lo hacía, y luego me detuve.
No, me dije. Estoy harta. Si ese animal quiere vivir en los rincones
y escondrijos de esta casa, voy a dejar que lo haga. Estoy harta de
preocuparme por él .Estoy harta de perseguirlo. Esta es una
circunstancia irregular, pero así es justamente como va a tener que
ser.
Dejé que el hámster corriera sin que yo reaccionara. Me sentía un
poquito incómoda con mi nueva reacción -no reaccionar-, pero me
ceñí a ella de todas maneras.
Me sentí más a gusto con mi nueva reacción, no reaccionar. Al poco
tiempo, estaba perfectamente en paz con la situación. Había dejado
de pelear con el hámster. Una tarde, unas cuantas semanas después de
que empecé a practicar mi nueva actitud, el hámster corrió cerca de
mí, como lo había hecho tantas veces y apenas lo mire. El animal se
paró en seco, volteó y me miró. Empecé a abalanzarme sobre él. Él
empezó a correr. Me relajé.
“ Muy bien” , dije. “ Haz lo que quieras” . Y lo decía en serio.
Una hora después, el hámster vino, se paró junto a mí y esperó.
Gentilmente lo levanté y lo coloqué en su jaula, donde ha vivido
feliz desde entonces. ¿La moraleja de la historia? No te balances
sobre el hámster. El ya está asustado, y tratar de atraparlo lo único
que logra es asustarlo más y a nosotros nos vuelve locos.
El desapego funciona.
Hoy me sentiré a gusto con mi nueva reacción de no reaccionar. Me
sentiré en paz.
03-28-2009 05:50 AM
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Re: EL LENGUAJE DEL ADIÓS - Melody Beattie (Libro)
Diciembre 1
queremos y necesitamos, y no se nos satisfacen esas necesidades, no
podremos castigar a la gente, o hacerlos después a un lado por
habernos decepcionado.
Podemos dejar ir nuestros miedos lo suficiente para experimentar la
intimidad que se dará cuando le permitamos a alguien que nos ame y
nos apoye. Podemos incluso tener que aprender, un día a la vez, a
estar felices y contentos.
Aprender a dejar que los demás nos apoyen.
Hoy estaré abierto para identificar lo que necesito de la gente, y
pediré lo que quiera directamente. Dejaré que los demás me apoyen.


Diciembre 2
No pongamos nuestra vida en suspenso
No podemos darnos el lujo de poner nuestras necesidades en suspenso,
esperando a que otra persona nos llene, que nos haga la vida más
agradable o que llegue y sea como nosotros queremos que sea. Eso
crearía resentimiento, hostilidad, una dependencia enfermiza y un
lío con el que tendríamos que lidiar después.
Si hemos decidido que queremos una relación en particular o queremos
esperar acerca de tomar una decisión sobre una relación en
particular, entonces debemos seguir con nuestra vida en el ínterin.
Eso puede ser duro. Para nosotros puede ser natural poner nuestra
vida en suspenso. Ahí es donde nos quedamos atrapados en las
creencias codependientes: esa persona puede hacerme feliz....
Necesito que esa persona en especial haga una cosa en especial para
que yo sea feliz....
Esa es una circunstancia que puede enganchar nuestra baja
autoestima, nuestras dudas acerca de nosotros mismos y nuestras
tendencias a descuidarnos a nosotros mismos.
Podemos meternos en una situación de varias maneras. Podemos hacer
esto mientras esperamos una carta, mientras esperamos un empleo,
mientras esperamos a una persona, mientras esperamos un suceso.
No tenemos por qué poner nuestra vida en suspenso. Habrá
repercusiones si así lo hacemos. Sigue adelante con tu vida. Toma la
vida un día a la vez.
¿Qué podría estar haciendo ahora para cuidar de mí
mismo, para hacerme sentir mejor, para satisfacer mis necesidades de
una manera apropiada, sana?
¿Cómo puedo adueñarme de mi poder para cuidar de mí mismo, a pesar
de lo que la otra persona esté o no haciendo?
¿Qué sucederá si rompo el sistema y empiezo a cuidar de mí mismo?
A veces obtenemos de inmediato la respuesta que queremos. Otras,
esperamos un poco. A veces, las cosas no salen exactamente de la
manera como esperábamos. Pero siempre se resuelven para bien y a
menudo mejor de lo que esperábamos.
Y mientras tanto, hemos manifestado nuestro amor a nosotros mismos
viviendo nuestra propia vida y quitándole el control de ella a los
demás. Eso siempre nos regresa multiplicando diez veces, porque
cuando de hecho manifestamos amor por nosotros mismos, le damos a
nuestro Poder Superior, a otras personas y al universo, permiso para
enviarnos el amor que queremos y necesitamos.
Dejar de vivir nuestra vida para hacer que suceda alguna cosa no
funciona. Lo único que provoca es hacernos sentir desgraciados,
porque hemos dejado de vivir nuestra vida.
Hoy me obligaré, si es necesario, a vivir mi propia vida. Actuaré
conforme a mis mejores intereses, de una manera que refleje amor a
mí mismo. Si le he dado poder o el control de mi vida a alguien que
no sea yo mismo, y a alguien además que a un Poder Superior a mí lo
recuperaré. Empezaré a actuar conforme a mis mejores intereses,
aunque me parezca difícil hacerlo.

A menudo toleraremos demasiado, o tanto que nos pondremos furiosos y
nos rehusaremos a tolerar nada más.
Podemos aprender a desarrollar una sana tolerancia.
Lo hacemos fijando límites sanos y confiando en que nos adueñamos de
nuestro poder con la gente. Podemos disminuir nuestro dolor y
sufrimiento validándonos y prestándonos atención a nosotros mismos.
Podemos trabajar por acortar el tiempo entre que identificamos la
necesidad de fijar un límite y emprender una acción clara, definida.
No estamos locos. Algunas conductas de veras nos agobian. Algunas
conductas son verdaderamente inadecuadas, enojosas, hirientes o
abusivas.
No tenemos por qué sentirnos culpables por cuidar de nosotros mismos
una vez que hemos identificado un límite que se debe fijar. Veamos
la experiencia como un experimento de adueñarnos de nuestro poder
para establecer límites nuevos, sanos, para nosotros mismos.
No tenemos por qué sentirnos culpables, o disculparnos, o dar
explicaciones luego de haber fijado un límite. Podemos aprender a
aceptar lo embarazoso e incómodo que es fijar límites con la gente.
Podemos establecer nuestros derechos a establecer estos límites.
Podemos darle espacio a la otra persona para explorar sus
sentimientos; podemos darnos espacio a nosotros mismos para tener
nuestros sentimientos, mientras batallamos para adueñarnos de
nuestro poder y creamos relaciones buenas, que funcionen.
Una vez que podamos confiar en nuestra capacidad para cuidar de
nosotros mismos, desarrollaremos una sana y razonable tolerancia
hacia los demás.
Dios mío, ayúdame a empezar a esforzarme por tener límites sanos y
por desarrollar una sana tolerancia hacia mí mismo y hacia los
demás.


Diciembre 4
Dejar ir
“ ¿Cuánto debemos dejar ir?” , me preguntó una amiga un día.
“ No estoy segura” , le contesté, “ pero tal vez todo” .
Dejar ir es un proceso espiritual, emocional, mental y físico, y a
veces un misterioso proceso metafísico de soltarle a Dios y al
universo aquello a lo que nos estamos aferrando tanto.
Dejamos ir nuestro agarrarnos de la gente, de los resultados, de las
ideas, sentimientos, deseos, necesidades, de todo. Dejemos ir
nuestro tratar de controlar nuestro progreso en la recuperación. Sí,
es importante reconocer y aceptar lo que queremos y lo que queremos
que suceda. Pero es igualmente importante que a continuación lo
dejemos ir.
Dejar ir es la parte de acción de la fe. Es una conducta que le da
permiso a Dios y al universo de enviarnos lo que nos toca tener.
Deja ir significa que reconozcamos que aferrarnos con tantas fuerzas
no nos está ayudando a resolver el problema, a cambiar a la persona
o a obtener el resultado que deseamos. No nos está ayudando a
nosotros. De hecho, aprendemos que el aferrarnos a veces nos impide
obtener lo que queremos y necesitamos.
¿Quiénes somos nosotros para decir que las cosas no están ocurriendo
exactamente como necesitan suceder?
Hay magia en el dejar ir. A veces obtenemos lo que queremos poco
después de que lo hemos dejado ir. A veces lleva más tiempo. A
veces el resultado específico que deseamos no ocurre. A veces sucede
algo mejor.
Dejar ir nos libera y nos conecta con nuestra Fuente.
Dejar ir crea el ambiente óptimo para los mejores resultados y
soluciones posibles.
Hoy me relajaré. Dejare ir lo que más me está perturbando. Confiaré
en que al dejarlo ir, he empezado a poner las ruedas en movimiento
para que las cosas se resuelvan de la mejor manera posible.

Significa que sentimos el inmenso alivio que nos viene cuando
dejamos de negar la realidad y empezamos a aceptarla. Ponemos a esa
persona en libertad para ser lo que realmente es él o ella. Dejemos
de tratar que esa persona sea lo que no es. Lidiamos con nuestros
sentimientos y nos alejamos del sistema destructivo.
Aprendemos a amar y a interesarnos de manera diferente, de una
manera que toma en cuenta la realidad.
Entramos en relación con esa persona bajo nuevos términos,
tomándonos en cuenta a nosotros mismos y nuestras necesidades. Si
una persona es adicta al alcohol, a otras drogas, a la desgracia o
a otra gente, podemos dejar ir su adicción; le quitamos las manos de
encima a la adicción. Le devolvemos su vida a esa persona. Y, en el
proceso, a nosotros también se nos devuelve nuestra vida y nuestra
libertad.
Dejamos de permitir que nos controle lo que no estamos obteniendo de
esa persona. Asumimos la responsabilidad de nuestra vida. Seguimos
adelante con el proceso de amarnos y de cuidarnos a nosotros mismos.
Nosotros decidimos cómo queremos interactuar con esa persona,
tomando en cuenta la realidad y nuestros mejores intereses. Nos
enojamos, nos sentimos heridos, pero aterrizamos en un lugar de
perdón. Lo liberamos a él o a ella, y nosotros nos liberamos de la
esclavitud.
Esa es la única médula de desapegarse con amor.
Hoy trabajaré para desapegarme con amor de personas conflictivas
cercanas a mí. Lucharé por aceptar la realidad de mis relaciones. Me
permitiré cuidarme en mis relaciones con la meta de lograr la
libertad emocional, física, mental y espiritual para ambas partes.


Diciembre 6
Dejemos ir la vergüenza
Muchos de nosotros fuimos victimados, a veces más de una vez.
Podemos haber sufrido abuso físico, abuso sexual o haber sido
explotados por las adicciones de otro.
Entendemos que si otra persona ha abusado de nosotros, eso no es
motivo para que sintamos vergüenza. El sentimiento de culpa por el
acto de abuso le pertenece al perpetrador, no a la víctima.
Aunque en recuperación caigamos presas de la victimización, eso no
es causa de vergüenza.
La meta de la recuperación es aprender a cuidar de uno mismo,
aprender a liberarnos de la victimización y a no culparnos por las
experiencias pasadas. La meta es equiparnos para que no sigamos siendo
victimados debido a la vergüenza y a sentimientos no resueltos a
causa de la victimización original.
Cada uno de nosotros tiene su propio trabajo que hacer, sus propios
asuntos, sus tareas de recuperación. Una de esas tareas es dejar de
señalar al perpetrador con el dedo, porque eso nos perturba. Aunque
hacemos a cada persona responsable de su propia conducta y ésta
deba dar cuenta de ella, aprendemos a tener compasión por el
perpetrador. Comprendemos que han estado en juego muchas cosas en la
vida de esa persona. Al mismo tiempo, nosotros no nos aferramos a la
vergüenza. Aprendemos a entender el papel que nosotros jugamos en
nuestra victimización, cómo caímos en ese papel y nos rescatamos
a nosotros mismos. Pero ésa es una información con la que debemos
equiparnos para que no necesite suceder esto otra vez.
Dejar ir la vergüenza de la víctima. Tenemos asuntos por resolver y
tareas por hacer, pero uno de nuestros asuntos es no sentirnos culpables y
equivocados porque hemos sido victimados.
Hoy me libraré de toda vergüenza de víctima que pueda haber estado
albergando o a la que pudiera haber estado aferrándome.

en suspenso. Deja ir la ansiedad y disfruta la vida. Relájate. Haz
algo divertido. Disfruta del amor y la belleza en tu vida. Termina
pequeñas tareas. Puede ser que ellas no tengan nada que ver con la
solución del problema, o con encontrar el rumbo, pero eso es lo que
podemos hacer mientras tanto.
La claridad vendrá. El siguiente paso se presentará solo. La
indecisión, la inactividad y la falta de dirección no durará para
siempre.
Hoy aceptaré mis circunstancias aunque me falte dirección y una
comprensión profunda de las cosas. Me acordaré de hacer cosas que me
hagan sentir bien a mí y a los demás durante esas épocas. Confiaré
en que la claridad vendrá espontáneamente.


Diciembre 8
Valoremos nuestras necesidades
Cuando no pedimos lo que queremos y necesitamos, nos menospreciamos
a nosotros mismos. Merecemos algo mejor.
Quizá los demás nos enseñaron que no era educado o apropiado que
habláramos por nosotros mismos. La verdad es que, si no lo hacemos,
nuestros deseos y necesidades insatisfechos en último término vendrán
a rondar nuestras relaciones. Podemos terminar sintiéndonos enojados
o frustrados, o podemos empezar a castigar a alguien más por no
averiguar lo que necesitamos. Podemos terminar la relación porque no
satisface nuestras necesidades.
La intimidad y la cercanía solamente son posibles en una relación
donde ambas personas pueden decir lo que quieren y lo que necesitan.
Una intimidad sostenida así lo exige.
A veces podemos tener que exigir incluso lo que queremos. A eso se
le llama fijar un límite. No hacemos esto para controlar a otra
persona, sino para ganar el control de nuestra vida.
Nuestra actitud hacia nuestras necesidades también es importante.
Debemos valorarlas y tomarlas en serio si esperamos que los demás
nos tomen en serio. Cuando empecemos a darle valor e importancia a
nuestras necesidades, veremos un cambio notable. Empezarán a
satisfacerse nuestros deseos y necesidades.
Hoy respetaré los deseos y necesidades míos y de los demás. Me diré
a mí mismo, a los demás y a mi Poder Superior lo que quiero y
necesito. También escucharé lo que ellos quieren y necesitan.


Diciembre 9
Pidamos ayuda
Está bien pedir ayuda.
Una de las cosas más absurdas que nos hacemos a nosotros mismos es
no pedir la ayuda que necesitamos de un amigo, de un miembro de la
familia, de nuestro Poder Superior o de la fuente adecuada.
No tenemos por qué batallar solos con sentimientos y problemas.
Podemos pedir la ayuda de nuestro Poder Superior y pedirle apoyo y
aliento a nuestros amigos.
Ya sea que lo que necesitemos sea información, aliento, una mano,
una palabra, un abrazo, alguien que nos escuche o un empujón, podemos
pedirlo. Podemos pedirle a la gente lo que necesitemos de ella.
Podemos pedirle a Dios lo que necesitemos de El.
Es autodestructivo no pedir la ayuda que necesitamos. Nos
mantiene atorados. Si lo pedimos durante el tiempo y con la energía
suficiente, si dirigimos nuestra petición a la fuente adecuada,
tendremos la ayuda que necesitamos.
Hay una diferencia entre pedirle a alguien que nos respete y pedirle
a alguien en forma directa la ayuda que necesitamos de él o de ella.
Podemos ir al grano y dejar que los otros elijan si nos ayudan o no.

petición de ayuda la haré especifica y al grano y le daré espacio a la persona para que elija si me quiere ayudar o no. Ya no seguiré siendo un mártir rehusándome a recibir la ayuda que merezco en la vida, la ayuda que hace la vida más fácil. Dios mío, ayúdame a dejar ir mi necesidad de hacerlo todo solo. Ayúdame a usar el vasto universo de recursos que tengo a mi disposición.


Diciembre 10
Démonos poder
Tú puedes pensar. Puedes tomar buenas decisiones. Puedes tomar
alternativas adecuadas para ti.
Sí, todos cometemos errores de vez en cuando. Pero nosotros no somos
errores.
Podemos tomar una nueva decisión que tome en cuenta una nueva
información.
Podemos cambiar de manera de pensar de vez en cuando. Ese también es
nuestro derecho.
No tenemos que ser intelectuales para tomar buenas alternativas. En
la recuperación, cada uno de nosotros tenemos a nuestra disposición
un regalo y una meta. El regalo se llama sabiduría.
La demás gente puede pensar también. Y eso significa que ya no nos
tenemos que seguir sintiendo responsables de las decisiones de otra
gente.
Eso también significa que nosotros somos responsables de lo que
escogemos.
Podemos acudir a los demás para que nos retroalimenten. Podemos
pedirles información. Podemos tomar en cuenta sus opiniones. Pero es
nuestra labor tomar nuestras propias decisiones. Tenemos el placer y
el derecho de tener nuestra propias opiniones.
Cada uno de nosotros es libre de aprovechar y de disfrutar el tesoro
de nuestra propia mente, intelecto y sabiduría.
Hoy guardaré como un tesoro el regalo de mi mente. Yo pensaré solo,
decidiré mis propias alternativas y valoraré mis opiniones. Estaré
abierto a lo que piensan los demás, pero asumiré la responsabilidad
de mí mismo. Pediré ser guiado por la Divina Sabiduría y confiaré en
que lo estoy siendo.


Diciembre 11
Afirmaciones
Una de nuestras opciones en la recuperación es elegir lo que queremos pensar, usar positivamente nuestra energía mental. La energía mental positiva, la manera positiva de pensar, no significa que pensemos en forma irrealista o que retrocedamos a la negación. Si no nos gusta algo, respetamos nuestra propia opinión. Si detectamos un problema, somos honestos acerca de ello. Si algo no está funcionando, aceptamos la realidad. Pero no nos quedamos viviendo en la parte negativa de nuestra experiencia. A cualquier cosa que le damos energía, le damos fuerza. Hay algo mágico en darle fuerza a lo bueno, porque cualquier cosa a la que le damos fuerza se hace más grande. Una manera de darle fuerza a lo bueno es a través de las afirmaciones: simples aseveraciones positivas que hacemos acerca de nosotros mismos. Me amo a mí mismo.... Soy suficientemente bueno... Mi vida es buena... Estoy contento de estar vivo hoy... Lo que quiero y necesito está llegando hacia mí....  Yo puedo....
Nuestra alternativa en la recuperación no es si queremos usar afirmaciones. Hemos estado afirmando pensamientos y creencias desde que fuimos lo suficientemente grandes para poder hablar. La alternativa en la recuperación es lo que queremos afirmar. Hoy le daré fuerza a lo bueno en mí, en los demás y en la vida.

cumplimiento de deseos se incluyen en esta simple petición. No necesitamos más que decir Gracias.
Este Plan que se ha hecho para nosotros no es de privación. Es de plenitud, alegría y abundancia. Métete en él. Y constátalo tú mismo. Hoy le pediré a Dios que me muestre lo que quiere que haga este día, y luego le pediré ayuda para hacerlo. Confiaré en que es suficiente para llevarme a la luz y la alegría.


Diciembre 13
Dar
No tengas miedo de dar.
Durante un rato, quizá necesitemos abstenernos de dar mientras
aprendemos a discernir la diferencia entre dar sanamente y cuidar en
exceso, lo cual nos deja sintiéndonos victimados y a los otros,
resentidos.
Esto es temporal.
Para estar sanos, para hacer la parte que nos toca en esta forma
espiritual de vida, para ser parte del infinito ciclo del universo,
guiado por nuestro Creador, necesitamos dar y recibir.
Ambas partes son importantes.
¿Qué es dar sanamente?
Es una conducta bien definida que cada uno de nosotros debe tratar de
entender. Es dar de manera que nos sintamos bien y que no nos deje
con la sensación de haber sido victimados.
Es dar de manera que tanto el que da como el que recibe queden con
la estima en alto.
Es dar basándose en el deseo de hacer en vez de dar a partir de un
sentimiento de culpa, de lástima, de vergüenza o de obligación.
Es dar sin condiciones. O es dar basándose en un trato limpio,
directo.
Ya sea que se trate de dar nuestro tiempo, esfuerzo, energía,
consuelo, cariño, dinero o de darnos nosotros mismos, es un dar que
podemos permitirnos.
Dar es parte de la cadena del dar y recibir. Podemos aprender a dar
sanamente; podemos aprender a dar con amor. Necesitamos mirar bien
cómo damos, para asegurarnos de no cruzar la línea de lo que ya es
cuidar excesivamente a los demás. Pero necesitamos aprender a dar de
manera que nos funcione a nosotros y que le funcione a los demás.
Hoy, Dios mío, guíame en mi forma de dar. Ayúdame a darles sanamente
a los demás. Ayúdame a dar lo que sienta correcto, lo que sienta
bien, lo que sienta limpio y lo que esté dentro de mi capacidad.


Diciembre 14
Un pensamiento claro
Esfuérzate por pensar claramente. Muchos de nosotros teníamos
nublado el pensamiento por la negación. Algunos de nosotros incluso
hemos perdido la fe en nosotros mismos porque nos hemos pasado
cierto tiempo en un estado de negación. Pero perder la fe en nuestra
forma de pensar no nos va a ayudar. En lo que necesitamos perder la
fe es en la negación.
No recurríamos a la negación -ya fuera del problema de alguna otra
persona o nuestro- porque fuéramos deficientes. La negación, ese
mecanismo que absorbe los golpes al alma, nos protege hasta que
estamos equipados para lidiar con la realidad.
Pensar claramente y estar en recuperación no significa que nunca
recurriremos a la negación. La negación es el primer paso hacia la
aceptación, y la mayor parte de nuestra vida estaremos luchando para
aceptar algo.
Pensar claramente significa que no debemos permitirnos caer en la

Aunque llevemos años en recuperación, podemos seguir sintiendo que
batallamos con nosotros mismos acerca de este asunto. De todas las
prohibiciones con que hemos vivido, ésta es potencialmente la más
perjudicial y con la que más tiempo hemos vivido.
Muchos de nosotros hemos necesitado cerrar nuestra parte emocional
para sobrevivir ciertas situaciones. Cerramos la parte nuestra que
siente coraje, tristeza, miedo, alegría y amor. Podemos haber
apagado también nuestros sentimientos sexuales y sensuales. Muchos
de nosotros vivimos dentro de sistemas con gente que rehusaba
tolerar nuestras emociones. Nos avergonzaban o nos regañaban por
expresar sentimientos, generalmente la gente a la que se le había
enseñado a reprimir los propios.
Pero los tiempos han cambiado. Ahora está bien reconocer y aceptar
nuestras emociones. No necesitamos permitir que nuestras emociones
nos controlen; tampoco necesitamos reprimir rígidamente nuestros
sentimientos. Nuestro centro emocional es una parte valiosa de
nosotros. Está conectada a nuestro bienestar físico, a nuestro
pensamiento y a nuestra espiritualidad.
Nuestros sentimientos también están conectados a ese gran don, el
instinto. Ellos nos permiten dar y recibir amor.
No somos ni débiles ni deficientes por dar rienda suelta a nuestros
sentimientos. Eso significa que nos estamos convirtiendo en personas
sansas y completas.
Hoy, me permitiré a mí mismo reconocer y aceptar cualquier
sentimiento que pase por mí. Sin vergüenza, me sintonizaré con mi
parte emocional.


Diciembre 16
Cuidemos de nosotros emocionalmente
¿Qué significa cuidar de mí mismos emocionalmente? Reconozco cuando
me siento enojado y acepto ese sentimiento sin vergüenza y sin
culpa.
Reconozco cuando me siento lastimado y acepto esos sentimientos sin
intentar castigar a la fuente de mi dolor. Reconozco que tengo miedo
cuando se me presenta esa emoción.
Me permito sentir felicidad, alegría y amor cuando esas emociones
están a mi disposición. Cuidar de mí mismo significa que he tomado
la decisión de que está bien experimentar sentimientos.
Cuidar de mis emociones significa que me permita a mí mismo quedarme
con el sentimiento hasta que sea el momento de liberarlo y de
proseguir con el que sigue.
Reconozco que algunas veces mis sentimientos me pueden ayudar a ver
la realidad, pero a veces son engañosos. Son importantes, pero no
tengo que dejar que me controlen. Puedo sentir y pensar también.
Hablo con la gente acerca de mis sentimientos cuando eso es
apropiado y seguro.
Busco ayuda o guía si me quedo atorado en una emoción en particular.
Estoy abierto a las lecciones que mis emociones estén tratando de
darme. Después que siento, acepto y libero el sentimiento, me
pregunto a mí mismo qué quiero o qué necesito hacer para cuidar de
mí mismo.
Cuidar de mí mismo emocionalmente significa que valoro, que atesoro,
que exploro y que aprecio mi parte emocional.
Hoy cuidaré de mí mismo emocionalmente. Estaré abierto y aceptaré mi
parte emocional y la de las otras personas. Me esforzaré por lograr
el equilibrio combinando las emociones con la razón, pero no
permitiré que el intelecto desplace mi parte emocional.


Diciembre 17
Consintámonos a nosotros mismos

necesita. Consentirnos significa que nos demos regalos, ir al salón
de belleza o a la peluquería, un mensaje, un libro, un abrigo, un
traje o un vestido nuevos. Significa un largo baño caliente para
olvidarnos de nuestros problemas y del mundo por unos breves
momentos cuando eso nos siente bien.
Aprendemos a ser amables con nosotros mismos para abrirnos al
consentimiento que los demás tienen para darnos.
Como parte del consentirnos a nosotros mismos, nos permitimos dar y
recibir contacto físico positivo, un contacto que nos parezca
apropiado, que sintamos seguro. Rechazamos el contacto que no nos
hace sentir bien o seguros y que no es positivo.
Aprendemos a darnos a nosotros mismos lo que necesitamos de una
manera suave, amorosa, compasiva. Hacemos esto en el entendimiento
de que hacerlo no nos hará gente floja, echada a perder, egoísta o
narcisista. La gente que se consiente es efectiva en su trabajo y
en sus relaciones.
Aprendemos a sentirnos tan amados por nosotros mismos que realmente
podemos amar a los demás y dejarles que nos amen.
Hoy me consentiré a mí mismo. También estaré abierto al
consentimiento que pueda darles a los demás y a recibir por parte de
ellos.


Diciembre 18
Permanezcamos abiertos a nuestros sentimientos
Muchos de nosotros nos hemos vuelto tan buenos para seguir la regla
“ no sientas” , que tratamos de convencernos a nosotros mismos de no
tener sentimientos, incluso en la recuperación.
“ Si realmente estuviera trabajando un buen programa, no me sentiría
enojado.”
“ Yo no me enojo. Soy cristiano. Yo perdono y olvido”
“ No estoy enojado. Estoy afirmando que estoy feliz.”
Todas estas son aseveraciones, algunas de ellas muy hábiles, que nos
indican que estamos operando otra vez bajo la regla “ no sientas” .
Parte de trabajar un buen programa significa reconocer nuestros
sentimientos y lidiar con ellos. Nos esforzamos por aceptar y lidiar
con nuestra ira para que ésta no se endurezca y se convierta en
resentimiento. No usamos la recuperación como pretexto para cerrar
nuestras emociones.
Si, estamos esforzándonos por el perdón, pero queremos seguir
sintiendo, escuchando y quedándonos con nuestros sentimientos hasta
que llegue el momento de librarlos adecuadamente. Nuestro Poder
Superior creó nuestra parte emocional. Dios no nos está diciendo que
no sintamos; son nuestros sistemas disfuncionales.
Hoy me rehusaré a aceptar la vergüenza por parte de los demás o de
mí mismo por el hecho de sentir mis sentimientos.


Diciembre 19
Nuestro papel en el trabajo
Qué fácil es encajonarse en un rol en el trabajo. Qué fácil es
asignarle roles a otra gente. A veces, esto es necesario, apropiado
y conveniente.
Pero también podemos dejar que brille nuestro ser a través de ese
rol.
Hay alegría en el hecho de dar en el trabajo nuestro don o
destrezas, en aplicarnos con tanto ahínco a la tarea, que
experimentemos un íntima relación con nuestro trabajo. Hay alegría
cuando podemos crear o terminar una tarea y podemos decir: “ ¡Bien
hecho!” .
También hay alegría cuando podemos ser nosotros mismos en el

y a la belleza de los demás en el trabajo. Ayúdame a mantener relaciones sanas con la gente en el trabajo.


Diciembre 20
Expectativas de los demás
Nuestra labor es identificar nuestras necesidades, y luego
determinar una manera equilibrada de satisfacerlas. En último
término, esperamos que nuestro Poder Superior y el universo –y no
una persona en particular- sean nuestra fuente.
Es irracional esperar que alguien sea capaz o esté dispuesto a
satisfacer todas nuestras peticiones. Somos responsables de pedir lo
que queremos y necesitamos. La responsabilidad de la otra persona es
escoger libremente si va a responder o no a nuestra petición. Si
tratamos de presionar o de obligar a otro a que nos apoye, eso es
controlar.
Hay una diferencia entre pedir y exigir. Queremos que el amor se nos
dé libremente.
Es irracional y enfermizo esperar que una sola persona sea la fuente
de satisfacción de todas nuestras necesidades. En último término,
nos enojaremos y nos mostraremos resentidos, quizá incluso
castigadores, con esa persona por no habernos apoyado como
nosotros esperábamos.
Es razonable tener expectativas ciertas y bien definidas de nuestro
cónyuge, hijos y amigos.
Si una persona no puede o no quiere ayudarnos, entonces necesitamos
asumir la responsabilidad hacia nosotros mismos en esa relación.
Quizá necesitemos fijar un límite, cambiar nuestras expectativas o
modificar los límites de la relación para acomodarnos a la
inaccesibilidad de esa persona. Esto lo hacemos por nosotros mismos.
Es razonable comunicar nuestros deseos y necesidades y ser realistas
acerca de cuánto le pedimos a una persona en particular o cuánto
esperamos de ella. Podemos confiar en que sabremos qué es razonable.
El asunto de las expectativas consiste en saber que somos
responsables de identificar nuestras necesidades, de creer que
merecen ser satisfechas y descubrir una manera apropiada,
satisfactoria de hacer eso en nuestra vida.
Hoy me esforzaré por tener expectativas razonables en cuanto a
satisfacer mis necesidades en las relaciones.


Diciembre 21
Equilibrio
Esfuérzate por tener expectativas equilibradas de los demás.
Esfuérzate por una sana tolerancia.
En el pasado, podremos haber tolerado demasiado o demasiado poco.
Podremos haber esperado demasiado o demasiado poco.
Podemos ir de tolerar abuso, maltrato y engaño a rehusarnos a
tolerar conductas normales, humanas, imperfectas, por parte de la
gente. Aunque es preferible no permanecer demasiado tiempo en
ninguno de los dos extremos, así es como cambia la gente, gente de
verdad que lucha imperfectamente por tener mejores vidas, mejores
relaciones y conductas de relación más efectivas.
Pero si estamos abiertos a nosotros mismos y al proceso de
recuperación, en algún momento empezaremos otra transición: llega el
tiempo de apartarnos de los extremos, hacia el equilibrio.
Podemos confiar en que nosotros mismos y el proceso de recuperación
nos traerán al equilibrio en la tolerancia, en el dar, en
comprensión y en las expectativas que tenemos, acerca de nosotros
mismos y de los demás.
Hoy, practicaré la aceptación conmigo mismo y con los demás por la
forma como cambiamos. Si tuviera que ir al otro extremo de una

Te encontrarán.
Sométete cada día a tu Poder Superior. Confía en tu Poder Superior.
Luego, quédate en paz. Confía en ti mismo y escúchate. Así es omo
vendrá a ti lo bueno que quieres.
Tu curación. Tu alegría. Tus relaciones. Tus soluciones. Ese
trabajo. Ese cambio que deseas. Esa oportunidad. Vendrá a ti, de
manera natural, con facilidad y de una multitud de formas.
Vendrá esa respuesta. Vendrá la dirección. El dinero. La idea. La
energía. La creatividad. El camino se te abrirá. Confía en ello,
pues ya ha sido planeado.
Preocuparse de cómo vendrá es inútil, un desperdicio y una disipación
de energía. Ya está ahora mismo. Está en su lugar. ¡Sólo que no
puedes verlo!
Serás atraído hacia ello, o ello será atraído hacia ti.
Hoy me relajaré y confiaré en que lo bueno que necesito me
encontrará. Ya sea por mis propios medios, o por medio de los
demás, todo lo que quiero y necesito me vendrá cuando sea el
momento.


Diciembre 23
Recuerdos de Navidad
Un año, cuando era niña, mi padre se emborrachó y se puso violento
en Navidad. Yo acababa de desenvolver un regalo, una loción de crema
para las manos, cuando él explotó con la rabia del alcohólico.
Nuestra Navidad se interrumpió. Fue terrible. Fue atemorizador para
toda la familia. Ahora, treinta y cinco años después, cada vez que
huelo crema para las manos, inmediatamente experimento todos los
sentimientos que viví entonces: el miedo, la decepción, el dolor de
corazón, la impotencia y un deseo instintivo de controlar.
Anónimo
Hay muchos recuerdos positivos que nos hacen rememorar la Navidad:
la nieve, la decoración, los villancicos, los paquetes envueltos, el
nacimiento, medias que cuelgan de la chimenea. Estos recuerdos
pueden evocar en nosotros sentimientos cálidos de nostalgia de la
celebración de la Navidad.
Nuestra mente es como una poderosa computadora. Relaciona la vista,
el sonido, el olfato, el tacto y el gusto con sentimientos,
pensamientos y recuerdos. Vincula nuestros sentidos, y nosotros
recordamos.
A veces, el incidente más inocuo, más pequeño, puede hacer que se
disparen recuerdos. No todos nuestros recuerdos son placenteros,
especialmente si crecimos en un ambiente alcohólico, disfuncional.
Podemos no comprender por qué súbitamente nos sentimos atemorizados,
deprimidos, ansiosos. Podemos no entender qué ha disparado nuestras
conductas codependientes para hacer frente a este entorno, la baja
autoestima, la necesidad de controlar, la necesidad de descuidarnos
a nosotros mismos. Cuando eso suceda, necesitamos entender que algún
evento inocuo puede estar disparando memorias que están grabadas
profundamente en nuestro interior.
Si hay algo, inclusive algo que no comprendemos, que dispare
recuerdos dolorosos, podemos volver a ponernos en el presente
cuidando de nosotros mismos: reconociendo nuestros sentimientos,
desapegándonos, trabajando los Pasos y afirmándonos a nosotros
mismos. Podemos tomar acción para sentirnos bien. Podemos ayudarnos
a sentirnos mejor cada Navidad. No importa qué haya ocurrido en el
pasado, podemos poner eso en perspectiva y crear hoy unas fiestas
más placenteras.
Hoy trabajaré suavemente con mis recuerdos en esta temporada de
fiestas. Aceptaré mis sentimientos aunque los considere distintos
a los que están experimentando los demás estas fiestas. Dios mío,
ayúdame a curarme, a liberarme y a dejar ir esos recuerdos

acerca de la depresión de Navidad, pero muchos de nosotros aún no
podemos figurarnos cómo atravesar la temporada navideña. No sabemos
cómo es y cómo se siente tener una Navidad alegre.
Muchos de nosotros estamos divididos entre lo que queremos hacer en
las festividades navideñas y lo que sentimos que tenemos que hacer.
Podemos sentirnos culpables porque no queremos estar con nuestras
familias. Podemos experimentar una sensación de pérdida porque no
tenemos el tipo de familia con la que querríamos estar. Muchos de
nosotros, año tras año, entramos al mismo comedor en el mismo día
festivo, esperando que este año sea diferente. Luego nos marchamos,
año tras año, sintiendo que nos han fallado, sintiéndonos
decepcionados y confundidos por todo ello.
Muchos de nosotros tenemos viejos recuerdos dolorosos que los días
festivos disparan. Muchos de nosotros sentimos un gran alivio cuando
terminan los días festivos.
Uno de los más grandes regalos de la recuperación es aprender que no
estamos solos. Probablemente hay tantos de nosotros que se sienten
en conflicto durante los días festivos como tantos que se sienten en
paz. Estamos aprendiendo, por medio de ensayo y error, a cuidar un
poco mejor de nosotros cada época navideña.
Nuestra primera tarea de recuperación durante las festividades
navideñas, es aceptarnos a nosotros mismos, nuestra situación y
nuestros sentimientos acerca de la situación. Aceptamos nuestro
sentimiento de culpa, nuestra ira y nuestra sensación de pérdida.
Todo está bien.
No hay una manera perfecta o correcta de manejar las festividades.
Podemos encontrar nuestra fortaleza haciendo las cosas lo mejor que
podamos, un año a la vez.
Esta temporada navideña, me daré permiso para cuidarme a mí mismo.


Diciembre 25
Las festividades
A veces, las festividades navideñas están llenas de la alegría que
asociamos a esa época del año. La temporada fluye. Hay magia en el
aire.
A veces, las fiestas de Navidad pueden ser difíciles y solitarias.
He aquí algunas ideas que he aprendido a través de la experiencia
personal y de la práctica, para ayudarnos a superar las fiestas
difíciles:
Lidia con los sentimientos, pero trata de no morar indebidamente con
ellos. Pon las festividades en perspectiva: un día festivo es un
día entre 365. Podemos superar cualquier periodo de veinticuatro
horas.
Pasa el día, pero mantente consciente de que puede haber una
reacción post-día festivo. A veces, si usamos nuestras conductas de
supervivencia para pasar el día, los sentimientos nos embargaran al
día siguiente. Manéjalos también. Vuelve al camino lo antes posible.
Encontremos y apreciemos el amor que esté a nuestra disposición,
aunque no sea exactamente lo que queramos.¿Hay alguien a quien
podamos darle amor y recibir amor de esa persona? ¿Amigos en
recuperación? ¿Hay una familia que disfrutaría de compartir este día
de fiesta con nosotros? No seas un mártir, ve. Puede haber algunos
que apreciarían nuestro ofrecimiento de compartir con ellos nuestro
día.
No somos de la minoría si nos encontramos experimentando una
festividad poco ideal. Cuán fácil, pero falso, decirnos a
nosotros mismos que el resto del mundo está experimentando una
festividad perfecta y que sólo nosotros estamos en conflicto.
Nosotros podemos crear nuestro propio programa para este día
festivo. Cómprate un regalo. Encuentra a alguien a quien le puedas

ropa favoritos, a veces ya de adultos nos quedan chicas algunas cosas: gente, empleos, casas. Esto puede causar confusión. Podemos preguntarnos por qué alguien o algo que era tan especial e importante para nosotros el año pasado ya no encaja del mismo modo en nuestra vida hoy. Podemos preguntarnos por qué han cambiado nuestros sentimientos.
Cuando éramos niños, quizá tratamos de que nos quedara una prenda de vestir que era grande para nuestro cuerpo. Ahora, de adultos, podemos atravesar épocas en que tratamos de forzar actitudes que ya hemos rebasado. Quizá necesitemos hacer esto para darnos tiempo y cuenta de la verdad. Lo que funcionaba el año pasado, lo que era tan importante y tan especial para nosotros en tiempos pasados, no nos funciona ya más porque hemos cambiado. Hemos crecido. Podemos aceptar esto como una parte válida e importante de la recuperación. Podemos permitirnos pasar por la experimentación y por la pena mientras batallamos por hacer algo que nos quede, tratando de averiguar si de veras ya no nos vale y por qué. Podemos explotar nuestros sentimientos y pensamientos acerca de lo que ha ocurrido. Después podemos guardar los juguetes del año pasado y hacer espacio para los nuevos.
Hoy dejaré que los juguetes del año pasado sean lo que fueron: los juguetes del año pasado. Los recordaré con cariño por el papel que desempeñaron en mi vida. Luego, los guardaré y haré espacio para los nuevos.



Diciembre 27
Cerca de la cumbre
Sé que estás cansado. Sé que te sientes agobiado. Quizá sientas que
esta crisis, este problema, esta época difícil durará para siempre.
No será así. Estás casi del otro lado.
No sólo piensas que ha sido duro; ha sido duro. Se te ha probado, se
te ha examinado y se te ha vuelto a probar acerca de lo que has
aprendido.
Tus creencias y tu fe han sido probadas con fuego. Has creído, luego
has dudado, luego has trabajado por creer algo más. Has tenido que
tener fe aunque no pudieras ver o imaginar aquello en lo que se te
ha pedido creer. Quizá algunos de los que te rodean hayan tratado de
convencerte de no creer en lo que tú esperabas poder creer.
Has tenido oposición. No has llegado hasta este sitio con un apoyo
total y con alegría. Has tenido que trabajar duro, a pesar de lo que
estaba sucediendo a tu alrededor.
A veces, lo que te motivaba era la ira; a veces, el miedo.
Las cosas salieron mal, más problemas de los que anticipaste. Te
topaste con obstáculos, frustraciones y molestias en el camino. Tú
no planeaste que esto fuera de la manera como se desenvolvió. Gran
parte de esto ha sido una sorpresa; algo de ello no ha sido para
nada lo que tú deseabas.
Sí ha sido bueno. Una parte de ti, la parte más profunda que sabe la
verdad, lo ha presentido todo el tiempo, aunque tu cabeza te dijera
que las cosas eran una locura, que no había un plan ni un propósito,
que Dios se había olvidado de ti.
Han pasado tantas cosas, y cada incidente –el más doloroso, el más
perturbador, el más sorprendente-tiene una relación. Estás empezando
a verlo y a sentirlo así.
Nunca soñaste que las cosas sucederían de esta manera, ¿no es así?
Pero así ocurrieron. Ahora estás aprendiendo el secreto, tenía que
ocurrir de esta manera, y esta manera es buena, mejor de lo que tú

Has estado escalando una montaña. No ha sido fácil, pero escalar
montañas nunca es fácil. Ahora estás cerca de la cumbre. Un momento
más y la victoria será tuya.
Afloja los hombros. Respira profundo. Sigue adelante con confianza y
en paz. Está llegando el momento de que paladees y disfrutes todo
aquello por lo que has luchado. Se está acercando ese momento, por
fin.
Ya sé que has pensado antes que se estaba acercando el momento, sólo
para darte cuenta de que no era así. Pero ahora está llegando la
recompensa. Tú lo sabes, también. Puedes sentirlo.
Tu lucha no ha sido en vano. Por cada esfuerzo en este viaje, hay
un clímax, una resolución.
La paz, la alegría, abundantes bendiciones y una recompensa son
tuyos aquí en la Tierra. Disfrútalas.
Habrá más montañas, pero ahora ya sabes cómo escalarlas. Y has
aprendido el secreto de qué hay en la cumbre.
Hoy aceptaré el lugar donde estoy y continuaré yendo hacia adelante.
Si estoy en medio de una experiencia de aprendizaje, me permitiré
continuar con la fe de que vendrá el día de la maestría y de la
recompensa. Ayúdame, Dios mío, a entender que a pesar de mis mejores
esfuerzos para vivir en apacible serenidad, hay épocas en que hay
que escalar montañas. Ayúdame a dejar de crear caos y crisis y
ayúdame a enfrentar los retos que me harán seguir arriba y adelante.



Diciembre 28
Pánico
¡Qué no te entre el pánico!
Si nos ataca el pánico, no tenemos por qué permitirle que controle
nuestras conductas. Las conductas controladas por el pánico tienden a
ser autodestructivas. No importa cuál sea la situación o
circunstancia, el pánico no suele ser una buena base. No importa
cuál sea la situación o circunstancia, por lo general tenemos aunque
sea solo un momento para respirar profundamente y restaurar nuestra
serenidad y nuestra paz.
No tenemos que hacer más de lo que razonablemente podemos hacer,
¡nunca! ¡No tenemos que hacer algo que no sabemos hacer en absoluto
o que no podamos aprender a hacer!
Este programa, esta manera sana de vivir que estamos buscando, se
construye sobre una base de paz y de callada confianza, en nosotros
mismos, en nuestro Poder Superior, en el proceso de recuperación.
Que no te entre pánico. Eso nos aleja del sendero. Relájate. Respira
profundamente. Deja que fluya la paz por tu cuerpo y por tu mente. A
partir de esta base, tu Fuente te proveerá de los recursos
necesarios.
Hoy trataré el pánico como un asunto aparte que necesita atención
inmediata. Me rehusaré a permitir que me motiven pensamientos y
sentimientos de pánico. En vez de ello, dejare que la paz y la
confianza motiven mi sentimientos, pensamientos y conductas.



Diciembre 29
Vayamos hacia adelante
Aprende el arte de la aceptación. Causa muchísima pena.
Ya no seas codependiente
A veces, como parte del cuidar de nosotros mismos, llega el momento
de terminar ciertas relaciones. A veces, llega el momento de cambiar
los parámetros de una relación en particular.

Saber que una relación está cambiando o que está a punto de terminar
es una situación incomoda, especialmente cuando aún no es tiempo de
actuar pero sabemos que se acerca el momento. Puede ser embarazoso e
incómodo, a medida que se cierra la lección. Podemos volvernos
impacientes por cerrarla, pero aún no nos sentimos con fuerza para
hacerlo. Eso está bien. El momento todavía no es el correcto. Algo
importante aún está sucediendo. Cuando sea el momento preciso,
podemos confiar en que ocurrirá. Recibiremos la fuerza y la
capacidad para hacer lo que necesitamos hacer.
Terminar relaciones o cambiar los limites de una relación en
particular no es fácil. Requiere valor y fe. Requiere de una
disposición de parte nuestra para cuidar de nosotros mismos, a veces
para quedarnos solos una temporada.
Deja ir el miedo. Entiende que el cambio es una parte importante de
la recuperación. Amate lo suficiente para que hagas lo que necesites
hacer para cuidar de ti mismo, y encuentra la suficiente confianza
para creer que volverás a amar de nuevo.
Nunca estamos volviendo a empezar. En la recuperación estamos yendo
hacia delante en una progresión de lecciones perfectamente planeada.
Nos encontramos con cierta gente –en el amor, en la familia, con los
amigos, en el trabajo- cuando necesitamos estar con ella. Cuando
hayamos dominado la lección, seguiremos adelante. Nos encontraremos
en un nuevo lugar, aprendiendo nuevas lecciones, con gente nueva.
No, las lecciones no son dolorosas. Llegaremos a ese lugar donde
podremos aprender, no a partir del dolor, sino de la alegría y el
amor.
Nuestras necesidades serán satisfechas.
Hoy aceptaré el lugar donde me encuentro en mis relaciones, aunque
ese lugar sea difícil e incómodo. Si estoy en medio de una ruptura,
la enfrentaré y aceptaré mi pena. Dios mío, ayúdame a confiar en que
el sendero en que me encuentro ha sido perfecta y amorosamente
planeado para mí. Ayúdame a creer que mis relaciones me están
enseñando lecciones importantes. Ayúdame a aceptar y a tener
gratitud por las relaciones a medias, por las que terminan y por los
nuevos comienzos.


Diciembre 30
Echa los cimientos
Se han echado los cimientos.
¿No lo ves?
¿No entiendes que todo lo que has pasado ha tenido un propósito?
Había una razón, una buena razón, para la espera, la lucha, el dolor
y finalmente la liberación.
Se te ha preparado. De la misma manera como el constructor debe
derribar y escarbar lo viejo para construir lo nuevo, tu Poder
Superior ha estado limpiando los cimientos de tu vida.
¿Alguna vez has observado a un constructor en una construcción?
Cuando comienza su trabajo, se ve peor que antes de que empezara. Lo
que está viejo y deteriorado se debe retirar. Lo que es insuficiente
o demasiado débil para soportar la nueva estructura se debe retirar,
remplazar o reforzar. Ningún constructor a quien le importe su
trabajo pondría una nueva superficie sobre un sistema de apoyo
insuficiente. Los cimientos se desplomarían. La construcción no
duraría.
Si el producto terminado va a ser como se desea, se tiene que llevar
a cabo un exhaustivo trabajo de los cimientos hacia arriba. A medida
que progresa la obra, a menudo parece un cataclismo. Con frecuencia
no parece tener sentido. Podría parecer una pérdida de tiempo y de
esfuerzo, porque aún no podemos ver el producto terminado. Pero es
muy importante que los cimientos se echen como debe ser si es que el
trabajo divertido, los toques finales, van a ser como queremos que

Disfrútalo.
Hoy me someteré al echar los cimientos –las bases- de mi vida. Si es tiempo de disfrutar la colocación de los toques finales, me someteré a ello y disfrutaré eso también. Me acordaré de estarle agradecido a un Poder Superior que es un Maestro Constructor y únicamente tiene en mente mis mejores intereses, creando y construyendo mi vida. Estaré agradecido por el cuidado y la atención a los detalles de mi Poder Superior al echar los cimientos, aunque me ponga impaciente a veces. Miraré con reverencia la belleza del producto terminado de Dios.


Diciembre 31
Afirmemos lo bueno
Lo divertido se vuelve divertido, el amor se convierte en amor, la
vida se convierte en una vida que vale la pena vivir. Y nosotros nos
sentimos agradecidos.
Más allá de la codependencia
Espérate, y espera cosas buenas, para ti mismo y para tus seres
queridos.
Cuando te preguntes qué vendrá, di a ti mismo que falta por venir lo
bueno, lo mejor que pueden ofrecer la vida y el amor, lo mejor que
Dios y Su universo tienen para enviarnos. Luego abre tus manos y
recíbelo. Reclámalo, es tuyo.
Ve en tu mente lo mejor; imagina cómo se verá, cómo se sentirá.
Concéntrate hasta que puedas verlo claramente.
Deja que todo tu ser, cuerpo y alma, entren y permanezcan dentro de
la imagen un momento.
Luego, déjala ir. Regresa al día de hoy, al momento presente. No te
obsesiones. No te pongas temeroso. Emociónate. Vive plenamente el
día de hoy, expresando gratitud por todo lo que has sido, por todo
lo que eres y por todo en lo que te convertirás.
Espérate, y espera cosas buenas.
Hoy, cuando piense en el año que viene, me concentraré en lo bueno
que está por venir.
03-28-2009 06:03 AM
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