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Autismo : Enfoque Biomédico
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Mensaje: #1
Autismo : Enfoque Biomédico
[b]De: Alias de MSNtanatoetica (Mensaje original) Enviado: 02/12/2005 8:53[/b]

http://www.autismwebsite.com/ari/spanish/Capitulo1.htm

PARTE I

LA PERSPECTIVA PROFESIONAL

La Parte I provee el respaldo hist?rico y discute muchos de los conceptos y tratamientos involucrados en el enfoque biom?dico del autismo. Los autores son Bernard Rimland, Ph.D., Director del Instituto de Investigaci?n del Autismo con base en base en San Diego; John Green, M.D., Director M?dico del Centro EverGreen en Oregon, City, Oregon; y Stephen M. Edelson, Ph.D., Director del Centro para el Estudio del Autismo en Salem, Oregon, e Investigador Asociado del Instituto de Investigaci?n del autismo.
Cap?tulo 1
La historia del Instituto de Investigaci?n del Autismo y el Programa Vencer al Autismo Ahora! (DAN!)

Todo empez? con el nacimiento de mi propio hijo autista, en 1956. Mark era un ni?o grit?n e implacable que resist?a ser mecido y apapachado al ser levantado. Tambi?n se resist?a cuando lo dej?bamos en la cuna. Nuestro pediatra, el Dr. Black, que ten?a 35 a?os ejerciendo, no hab?a visto un ni?o como Mark. Tampoco Dr. Black ni yo, que en aquel entonces ten?a tres a?os de haber terminado mi doctorado en Sicolog?a, hab?amos visto u o?do de la palabra ?autismo?. No fue hasta que Mark ten?a dos a?os que mi esposa, Gloria, record? haber le?do, en uno de su libros de la universidad, que ni?os como Mark, los cuales parec?a ver a trav?s de las personas en lugar de verlas propiamente, y que tambi?n repet?an exactamente comerciales de radio y cantos de cuna, pero no pod?a establecer comunicaci?n verbal. Me dirig? al garage, encontr? la caja polvienta de mis libros viejos de la universidad, y ah?, cinco a?os despu?s de haber obtenido mi doctorados como psic?logo investigador, vi la palabra ?autismo? por primera vez. Ahora ?autismo? es una palabra demasiado familiar, a?n para alumnos preparatorianos.

El Autismo eraextremadamenteraro en esos d?as, se presentaba quiz?s una o dos veces cada 10,000 nacimientos de ni?os vivos. De manera lenta pero segura, su incidencia de ocurrencia estaba creciendo. En el resumen de mi investigaci?n en la incidencia de ocurrencia del autismo, publicada en un art?culo que escrib? paraARRIen 1989, report? que un variado numero de estudios mostr? que el autismo ocurre en promedio en 4.5 ni?os por cada 10,000 nacimientos de ni?os vivos. EN 1995, publiqu? en la editorial deARRIel anuncio del aparente inicio de una epidemia de autismo. Las autoridades m?dicas burlaron. ?Imposible!?, ellos dijeron, ?No es realmente un aumento! ? es solamente un aumento en la detecci?n y su conocimiento.? Ellos estaban equivocados ? el aumento es realmente verdadero.

Mas recientemente, en 2002, report? que estudios realizados tanto en los EU como en RU, mostraron que el autismo ocurre en 45 a 68 ni?os de cada 10,000 nacimientos de ni?os vivos ? un aumento del 1000 al 1500% en una d?cada!. Y estudios demuestran que el aumento no puede ser atribuido al criterio de diagn?stico o aumento en su conocimiento. Cap?tulos posteriores de este libro ayudar?n a explicar las causas de la epidemia, y sugerir?n enfoques acerca de como tratar con ?l.

Empezando con algunas referencias citadas en los viejos textos de mi esposa, inici? a estudiar todo lo que pude encontrar sobre el autismo. Me atemoric? al encontrar que se cre?a, y presentado como un hecho en cada libro de texto, que el autismo era un desorden emocional (psicol?gico). Las ?nicas recomendaciones para su tratamiento eran el psicoan?lisis para la madre y el hijo. La madre era requerida para aceptar su culpa, y confesar que odiaba al hijo y deseaba que nunca hubiese nacido. El ni?o, en las llamadas ?terapias de juego?, se le prove?a de una imagen de una mujer (su madre) en papel o arcilla, y se le incitaba a romperla en pedazos, de tal forma que expresaba su hostilidad hacia su madre, de las cuales los psicoterapeutas estaban seguros que ellas eran las causantes del autismo. Existieron muy pocas drogas que fueron tambi?n utilizadas con ni?os autistas, pero entonces, como ahora, la idea no era tratar al autismo sino tranquilizar a los ni?os lo suficiente para hacer la vida mas tolerable a quienes ten?an que lidiar con ellos.

Decid? leer todo lo que posiblemente podr?a encontrar en la materia del autismo, no solamente aprender lo que se pod?a hacer para ayudar a Mark, sino tambi?n tratando de entender en que fundamentos los sicoanalistas hab?an decidido culpar a las madre por sus ni?os autistas. Despu?s de cuatro a?os ya hab?a le?do todo lo que hab?a podido encontrar en materia del autismo, incluyendo traducciones de art?culos en lenguaje extranjero que no pod?a leer por m? mismo. Aprend? que, no importa la ?suprema? confianza (arrogancia) con la cual las autoridades proclamaban que las madres eran las culpables, no pude discernir ning?n fundamento cient?fico para tal creencia. El libro que escrib?,Autismo Infantil: El S?ndrome y sus implicaciones en la Teor?a Neuronal del Comportamiento, gan? el premio Century en 1964, y como resultado, como la hab?a planeado, destruy? la creencia en la ?hip?tesis psicog?nica? de que el autismo era un desorden emocional causado por malos tratos de las madres. En lugar de lo anterior, exitosamente argumente, que las causas biol?gicas del autismo deb?an ser investigadas.

La publicidad resultante ? ya que de la noche a la ma?ana me convert? en la autoridad mundial en autismo ? result? en muchas invitaciones para hablar en universidades y escuelas m?dicas, y en la recepci?n de numerosas cartas y llamadas telef?nicas de otros padres, as? como de numerosos investigadores cient?ficos interesados en explorar con mis ideas presentadas en mi libro.

En 1965, despu?s de haber sido favorablemente impresionado por los excelentes resultados logrados por Ivar Lovaas en UCLA educando a ni?os con t?cnicas de modificaci?n de conductas ahora conocidas como An?lisis Conductual Aplicado, o ABA por sus siglas en ingl?s (profesionistas de esa ?poca, por supuesto, despreciaban el trabajo de Lovaas), fund? la Asociaci?n American del Autismo (ASA, por sus siglas en ingl?s), para proveer un forum nacional informativo para padres acerca de nuevos e importantes descubrimientos. Dos a?os despu?s, en 1967, fund? el Instituto de Investigaci?n del Autismo (ARI) como un centro para concentrar, analizar y diseminar la investigaci?n de las causas y tratamientos del autismo. La fundaci?n de ASA, as? como de ARI, fueron expresiones, entonces, como ahora, de falta de confianza en la comunidad m?dica que trataba con el autismo.

Una de las primeras cartas que recib? era de una madre en Canad? que estaba experimentando con altas dosis de ciertas vitaminas en el tratamiento de su hijo autista. Me pareci? que tal idea era un tanto descabellada, pero ella reportaba buenos resultados. La madre Canadiense me envi? una carta que ella hab?a recibido de su propia madre, la abuela del ni?o, la cual era una enfermera en hospital psiqui?trico en Saskatoon. La carta de la abuela remarcaba que dos j?venes m?dicos, Drs. Abram Hoffer y Humpry Osmond (quienes despu?s se convirtieron en mis amigos y colegas), estaban experimentando con altas dosis de vitamina B3 en sus pacientes adultos que sufr?an de esquizofrenia. La abuela describi? que ella y otras enfermeras de estos m?dicos y miembros del staff pudieron observar sustanciosa mejor?a en los pacientes que Hoffer y Osmond estaban tratando con ?mega-vitamina? B3. La mejor?a era claramente mejor que la obtenida por los pacientes que eran tratados por otros siquiatras, los cuales utilizaban drogas. Sin embargo, para la sorpresa y enojo de las enfermeras, los siquiatras tradicionalistas rechazaban en aceptar lo que claramente era evidente para los dem?s, que los tratamientos mega-vitaminosos de Hoffer y Osmond eran en realidad efectivos. Dado que estaba yo era consciente que la psiquiatr?a hab?a demostrado una total falta de integridad intelectual al culpar a las madres como la causa del autismo, lo cual hecho con ning?n sustento, no me sorprendi? que la misma psiquiatr?a podr?a estarse enga?ando a si misma en referencia a la efectividad de sus propios tratamientos. Hoffer y Osmond han publicado numerosos estudios cient?ficos, doble y triple controlados, sustentando sus propios hallazgos. No hizo diferencia alguna a la gran mayor?a de los siquiatras que entonces ? y todav?a ahora ? est?n apegados a los tratamientos con drogas.

Despu?s de un per?odo de varios a?os empec? a escuchar de otras madres, en California, Nueva York, Georgia y todas partes, que estaban, por iniciativa propia, tratando a sus hijos autistas con altas dosis de vitaminas, y que algunas vitaminas, especialmente la vitamina B6, parec?a estar realmente ayudando. Exist?a demasiada consistencia en esos reportes que decid? realizar una estudio de gran escala de varias de las m?s prometedoras vitaminas, en la de la d?cada de 1960 decid? empezar tal estudio, basado en los varios millares de ni?os autistas cuyos padres me hab?an contactado buscando por ayuda y consejos.

El primer problema fue encontrar vitaminas con sabores, ya que algunas vitaminas de inter?s, especialmente la B6 y B3, eran muy amargas. Escrib? a todos los 24 fabricantes de vitaminas registrados en elThomas Registerpreguntando si estar?an dispuestos en fabricar vitaminas para un estudio que est?bamos planeando en ni?os autistas. Veintid?s de las 24 compa??as no contestaron la solicitud. Una de las dos que contestaron simplemente dijo, ?No estamos interesados?. La otra compa??a, Kirkman Labs de Portland, Oregon, dijo, ?Claro que s?, estaremos felices de ayudar. Solo d?ganos que necesita.? Un muy apreciada e importante respuesta! Recuerden que en aquellos d?as, los finales de los 60s, el autismo eran extremadamente raro ? probablemente uno o dos ni?os por cada 10,000, y quiz?s nadie hab?a escuchado el t?rmino ?autismo.?

Los laboratorios Kirkman trabajaron diligentemente con nosotros por varios meses, envi?ndonos muestras de pastillas con saborisantes para encubrir el sabor de la B3 y B6, de tal forma que pudieran ser apetecibles a los ni?os autistas. Kirkman realiz? esto cubriendo los gastos, lo cual ha sido bastante apreciado. Sin ellos hubi?ramos fracasado. Como padre e investigador, estar? siempre agradecido con Kirkman Labs, quienes contin?an fabricando vitaminas y otros producto espec?ficamente hechos para ni?os autistas.

Los resultados de mi primer estudio fueron bastante positivos, especialmente para la vitamina B6. Al momento de escribir esto, es de mi conocimiento 22 estudios acerca de la vitamina B6 utilizada en ni?os autistas, realizados por investigadores en siete pa?ses, y todos los estudios, exceptuando uno, han arrojado resultados favorables. (El ?nico estudio que no report? beneficios consider? solamente nueve ni?os). La adici?n de magnesio a la B6 ha arrojado consistentemente que ayuda a obtener inclusive mejores resultados. Sin embargo, una gran mayor?a de art?culos y libros de texto representando las posturas de la comunidad m?dica todav?a contin?an diciendo que la terapia del autismo con vitaminas no ha sido comprobada como beneficiosa, o que no es peligrosa. Ambas contenciones son falsas ? de la misma forma como lo es falsa su postura acerca de que el autismo era causado por la madre.

A medida de que los a?os pasaron, continu? encontrando, repetidamente, que los padres, especialmente las madres, eran remarcadamente m?s eficaces en identificar los tratamientos que eran de beneficio para sus hijos autistas. Tambi?n eran muy observadoras para detectar factores que causasen que sus hijos empeoraran. En 1967 empezamos sistem?ticamente a recolectar tal informaci?n de los padres de ni?os autistas y a incluir en nuestro cuestionario puntos acerca de los efectos de las vacunas en los ni?os. Muchos padres reportaron que sus hijos empeoraron marcadamente despu?s de la vacuna DPT (Difteria/Pertussis/T?tanos). En a?os recientes, a medida que la cantidad de vacunas administradas a los infantes ha aumentado de tres a 22, el n?mero de padres que reportan deterioro en sus hijos relacionado a las vacunas, se ha incrementado por los cielos.

Tambi?n empezamos a recolectar informaci?n acerca de los efectos que tienen la leche y el trigo en el comportamiento de los ni?os, ya que muchos padres nos dec?an que sus hijos mejoraban bastante bajo un r?gimen dietario libre de case?na y/o libre de gluten.

Por muchos a?os, la investigaci?n del autismo se ha confinado principalmente a esfuerzos descriptivos (Cu?les son los s?ntomas? Qu? ?reas del cerebro o funciones est?n afectadas?) o a de experimentar con drogas psiqui?tricas, desarrolladas para otros prop?sitos, las pudiesen traer alguna disminuci?n de los s?ntomas. A?n con tan limitadas metas, los progresos obtenidas no eran bastante alentadores.

Las drogas, particularmente, a pesar de sus da?inos efectos secundarios, han absorbido muchos fondos de investigaci?n, tiempo y atenci?n. El Autismo nunca ha sido causado por una deficiencia de Ritalin o Risperdal. Recientemente escuch? el mismo interesante comentario de dos siquiatras, ambas madres de hijos autistas. Una de las siquiatras era de Maryland, la otra de California: ?Una cosa es buscar en laReferencia M?dicapor una droga para el hijo de otra madre. Pero cuando se trata de tu propio hijo, puedes leer las mismas letras con ojos diferentes.?

Desde su establecimiento en 1967, el Instituto de Investigaci?n del Autismo ha tenido, como su mayor prioridad, monitorear los tratamientos del autismo m?s promisorios. El estudio intensivo de la literatura cient?fica, y el an?lisis de los casos reportados proveniente de literalmente miles de padres de hijos autistas, nos convencieron que existe mucho que se puede hacerahorapara ayudar a los ni?os. El progreso en la aceptaci?n de la utilidad de las intervenciones m?dicas es dolorosamente lento ? no es muy com?n que un tratamiento seguro y eficaz pueda estar disponible d?cadas antes de que est? plenamente implementado El descubrimiento de la vitamina B3 de Hoffer y Osmond al inicio de los 50s, el cual trajo mayores resultados a los adultos con esquizofrenia aguda, es todav?a desconocido por la gran mayor?a de los siquiatras tradicionales. Otro ejemplo m?s reciente, es el empleo de peque?as cantidades de ?cido f?lico. Se estima que m?s de 25,000 casos de retardo mental se pudieron haber prevenido en los Estados Unidos si el empleo de suplementos de ?cido f?lico se hubiese recomendado cuando se descubri? en la d?cada de los 60s, en lugar de que 30 a?os despu?s, en la d?cada de los 90s. Existen una multitud de ejemplos similares.

Era muy evidente que hab?a un numero de tratamientos, mayormente descubiertos por las madres de ni?os autistas, que fueron mucho m?s efectivos que las drogas utilizadas por los siquiatras tradicionales, y ciertamente, m?s seguros.

En 1994, despu?s de una serie de discusiones con mis estimados colegas Sidney Baker, M.D., y Jon Pangborn, Ph.D., decidimos convocar siquiatras y cient?ficos excepcionalmente competentes y de mente abierta que estuvieran interesados en las ideas que nosotros compart?amos, y que pudieran ayudarnos a darles validez. El prop?sito ser?a identificar tratamientos ? tratamientos seguros ? de los cuales existiera evidente credibilidad de su eficacia. Una ve que se identificaron estos eficaces tratamientos, se har?a el intento de encontrar por qu? funcionaban, de tal forma que su eficacia se aumentara.

El Instituto de Investigaci?n del Autismo realiz? la primer Conferencia de Vencer al Autismo Ahora (DAN!) en Dallas en Enero de 1995. Los asistentes fueron aproximadamente 30 m?dicos y cient?ficos, de los Estados Unidos y Europa, con especial experiencia en el tratamiento e investigaci?n del autismo. Siquiatras, neur?logos, inmun?logos, alerg?logos, bioqu?micos, genetistas y gastroenter?logos fueron algunas de las disciplinas representadas. Un n?mero de asistentes fueron, como Jon Pangborn y yo, padres de hijos autistas.

La conferencia fue un gran ?xito: existi? un reuni?n cordial de mentes y un r?pido consenso entre los participantes, los cuales nunca se hab?an conocido antes, acerca de los enfoques mas ?tiles de tratamiento.

Los participantes acordaron que una de las mayores prioridades del programa DAN! debe ser la publicaci?n de un documento que represente las mejores ideas y pr?cticas de los asistentes, de tal forma que pudieran compartir su experiencia con m?dicos de cualquier lugar los cuales estuviesen interesados en compartir sus avances en el diagn?stico y tratamiento del autismo, lo m?s r?pido posible. El documento, Evaluaci?n de Opciones Biom?dicas para Ni?os con Autismo y Problemas Relacionados(usualmente referido como el Manual Cl?nico DAN! o el Protocolo DAN!), fuese publicado por primera vez en Febrero de 1996. Se actualiz? en Enero de 1997, Abril de 1999, Septiembre del 2001 y Octubre del 2002. Representa la declaraci?n de consenso de la mejores alternativas de enfoque m?dico para el tratamiento del autismo. (La versi?n de 1996 constaba de 41 p?ginas; la versi?n del 2002, consta de 244 p?ginas!).

Las siguientes conferencias DAN! se sostuvieron anualmente durante cinco a?os, cambiando a dos por a?o en el 2001, para avanzar m?s r?pido en el tratamiento del autismo. Las conferencias han producido una base de sic?logos los cuales desean emplear enfoques racionales y cient?ficos para el diagn?stico y tratamiento del autismo, y los cuales relegan drogas siqui?tricas como su ?ltima opci?n, no la primera.

LaEvaluaci?n de Opciones Biom?dicas para Ni?os con Autismo y Problemas Relacionadorepresenta los mejores pensamientos de algunos de las mejores mentes en el campo del autismo. La planeaci?n de las conferencias DAN! y el arduo trabajo de poner juntas las ideas expresadas durante las conferencias fueron tomados por dos excepcionalmente talentosos colegas m?os:

? Sidney M. Baker, M.D., un graduado de y actual integrante de la facultad de la Escuela de Medicina de Yale y ex-director del Instituto de Desarrollo Humano Gesell, quien tiene entrenamiento exhaustivo y experiencia en pediatr?a, alergolog?a, inmunolog?a, neurolog?a, bioqu?mica, y computaci?n.

? John Pangborn, Ph.D., un compa?ero del Instituto Americano de Qu?micos y Nutricionista Cl?nico Certificado, qui?n tambi?n es padre de un hijo autista. Ahora un consultor privado, el Dr. Pangborn fue el presidente de Doctor?s Data, un laboratorio m?dico de importancia, y muy probablemente ha estudiado m?s estudios bioqu?micos de pacientes autistas que cualquier otra persona en el mundo entero.



Los Doctores Maker y Pangborn han trabajado juntos en la bioqu?mica del autismo desde el principio de los 80s. A pesar de que la escritura del Manual es realizado por el equipo de Baker y Pangborn, ideas nuevas as? como conceptos delicadamente refinados que actualmente est?n incluidos en el manual y los cuales se discuten durante las conferencias DAN! por investigadores y m?dicos l?deres en su ramo, las cuales pueden variar en duraci?n desde un d?a hasta una semana. Ocho acuerdoshan sido convenidos por el Instituto de Investigaci?n del Autismo hasta ahora.

El Manual de Opciones M?dicas DAN! fue escrito por:

* M?dicos que desean aplicar lo ?ltimo en conocimiento y tecnolog?a m?dica al procesos de diagn?stico y tratamiento de sus paciente autistas. (Visitewww.AutismReasearchInstitute.com, o escriba a ARI (4182 Adams Avenue, San Diego, CA 92116, o al fax 619-563-6840, para referencias cerca de usted.)

* Padres de ni?os autistas los cuales, despu?s de haber recibido una copia del Manual DAN!, lo llevaron al m?dico del ni?o para saber si estaba dispuesto de dirigir el plan de trabajo intensivo sugerido. Si ese m?dico no estaba interesado, los padres deber?an considerar buscar otro m?dico.

Una de las consecuencias del considerable aumento del autismo durante la pasada d?cada ha sido un gran numero de ni?os autistas nacidos en familias en las cuales una o ambos padres son m?dicos. Un buen n?mero de estos padres m?dicos, despu?s de haber explorado tratamientos m?dicos convencionales para el tratamiento del ni?o autista, y de haberlos encontrado ineficaces, se han unido al grupo de m?dicos DAN!. En la Conferencia Annual de la Sociedad Americana del Autismo, en Julio del 2001 en San Diego, y tambi?n en la conferencia en Julio del 2002 en Indian?polis, el Instituto de Investigaci?n del Autismo ha patrocinado un panel de presentaciones titulado ?M?dicos que han tratado satisfactoriamente a sus propios hijos autistas.? Videos de cada una de estas presentaciones de alrededor de 2 horas y media de duraci?n, cada una de cuatro m?dicos-padres, se pueden adquirir en el Instituto de Investigaci?n del Autismo por $20 USD.

Jaquelyn McCandless, M.D., una doctora certificada por el comit? y neur?loga, estaba apunto de retirarse cuando su hijo n?mero catorce, Chelsey, fue diagnosticado autista. Dr. McCandless acept? el desaf?o. Despu?s de una diligente investigaci?n, ella adopt? el enfoque DAN!. Su historia est? descrita en su excelente libro,Ni?os con Cerebros Hambrientos, tambi?n disponible en ARI. Usted tambi?n podr? encontrar un cap?tulo de ella en este libro.

Despu?s de todo esto: Oh s?! Usted se ha de estar preguntando acerca de mi hijo Mark, al cual nos fue indicado que ten?amos que internarlo y olvidarnos de ?l a la edad de cinco a?os, el cual todav?a utilizaba pa?ales a la edad de siete a?os y no pregunt? ni respondi? ninguna pregunta hasta la edad de ocho. Mark empez? a mejorar dram?ticamente cuando empezamos a modificar sus comportamientos y darle vitamina B6 con magnesio. Despu?s, dimetiglicina (DMG) ayud? bastante. Mark, ahora con 47 a?os, continua con megadosis de B6 y magnesio, vive en casa con sus padres, atiende a un programa diario de adultos con discapacidad mental, toma el autob?s diariamente para asistir al programa, realiza visitas diarias a galer?as de arte y cafeter?as en el vecindario, y se ha convertido en un remarcablemente talentoso artista, descubierto a la edad de 22 a?os. Mark ha sido entrevistado acerca de su obra art?stica en NBC, CBS, CNN, y PBS. (Le confes? al entrevistador de CBS, ?Me gusta ser famoso?). El realiz? las ilustraciones para el libro infantil de su hermana de Helen Landalf, La Vida Nocturna Secreta de los Gatos, y ha tenido el placer de visitar a Dustin Hoffman, mientras Hoffman se preparaba para su personaje de la pel?culaRain Man. Estamos orgullosos de Mark. No ha sido un mal resultado, a pesar de todo!

Ahora, despu?s de todo lo dicho:

Qu? es lo que debe de hacer un padre?

La primera opci?n para los padres es obviamente encontrar a un buen m?dico calificado en DAN! cerca de donde viven y realizar los an?lisis de laboratorio para identificar que es lo que hay que corregir ya sea cualquier problema metab?lico que los estudios revelen. Lo anterior se dice m?s f?cil de lo que implica realizarlo. Existen tan pocos m?dicos DAN!, y frecuentemente su primer consulta disponible est? lejana varios meses en el futuro. Algunos est?n tan ocupados, que no aceptan pacientes nuevos.

Si usted es uno de los padres al cual el autismo de su hijo empez? durante el segundo a?o de vida, y usted cree (correctamente, yo cero, en la mayor?a de los casos), que las vacunas jugaron un papel casual, necesitar? de un m?dico competente que le ayude con el proceso de desintoxicaci?n del mercurio (y otros metales pesados). Algunos de los cap?tulos de este libro escritos por los padres, ser?n ?tiles para su entendimiento e implementaci?n de un procesos de desintoxicaci?n. Nuestro ARIReporte del Consenso de Desintoxicaci?n del Mercurio,producto de nuestras mesas de trabajo en relaci?n a la desintoxicaci?n del mercurio, est? disponible gratis en l?nea (http://www.AutismResearchInstitute.com) o puede ser ordenado por correo por $3.00 USD (ARI, 4182 Adams Ave., San Diego, CA 92116).

Qu? deber?a hacer si no puedo conseguir una cita m?dica oportunamente? Yo har?a lo que he sugerido a los padres por las ?ltimas tres d?cadas: Darle al ni?o mega dosis de vitamina B6 y magnesio, y de dimetiglicina (DMG), por un per?odo de al menos seis semanas, para observar si estos suplementos nutritivos bastantes seguros que no necesitan prescripci?n m?dica, puedan ayudar. Tambi?n, como lo he sugerido por las ?ltimas tres d?cadas, el ni?o debe de ponerse en una dieta libre de gluten y case?na (GFCF por sus siglas en ingl?s) por al menos varios meses, tambi?n como un experimento.

Deberia usted empezar todos estos tratamientos al mismo tiempo? Lo anterior es debatible. Si usted estuviera realizando un estudio cient?fico, usted deber?a empezar con un tratamiento a la vez, de tal forma que no se confunda el efecto del tratamiento X con el tratamiento Y. Muchos padres seleccionan empezar un tratamiento a la vez, de tal forma que puedan entender mejor los efectos en su hijo.

Por el otro lado, usted no est? iniciando un experimento cient?fico con el fin de publicar un art?culo en alg?n bolet?n cient?fico sino que est? tratando de ayudar a su hijo, y usted sabe que el tiempo no debe de desperdiciarse. Muchos padres sienten que su funci?n primordial es ayudar a su hijo lo m?s posible y lo m?s pronto posible, de tal forma que puedan poner en la balanza los diferentes efectos de varios tratamientos hasta despu?s. Estos padres a menudo van a probar varios tratamientos al mismo tiempo, tal como el B6/magnesio, DMG, y la dieta GFCF. Por alg?n motivo yo me inclino mas a la siguiente idea: ?Ayuda al ni?o primero, preoc?pate despu?s acerca que es exactamente lo que le est? ayudando a ese ni?o?.

Quiz?s usted se est? preguntando como puede estar usted se seguro que los tratamientos que sugiero van realmente a ayudar a su hijo. No hay manera de estar seguro sin tener que probarlos ? cada ni?o es muy diferente de otro ? pero estoy seguro que estos tratamientos van ayudar a un gran porcentaje de los ni?os en los que se utilizan y que no van a lastimar a ninguno de ellos. He aqu? los por qu? yo creo que estos tratamiento valen la pena de ser intentados:

1. Existen diversos estudios cient?ficos que muestran que la vitamina B6 con magnesio, as? como la dieta GFCF, son efectivos. Existe menor evidencia cient?fica en la eficacia de la DMG, pero como la B6/magnesio y la dieta GFCF, es muy segura.

2. He estado obteniendo retroalimentaci?n informal proveniente de miles de cartas de padres, llamadas telef?nicas y conversaciones personales desde los finales de los 60s. Los cap?tulos subsecuentes en este libro, y las ?Cartas al Editor?, las cuales conforman la Parte III, son una peque?a muestra de mucha comentarios motivadores que he recibido acerca de la vitamina B6 con magnesio y el DMG.

3. El Instituto de Investigaci?n del Autismo ha estado recolectando encuestas formales a padres acerca de los efectos de variadas drogas, dietas, suplementos y otros tratamientos desde 1972. El Ap?ndice C presenta las estad?sticas que ARI ha compilado por los pasados 36 a?os las cuales muestran como los padres (alrededor 22,300 de ellos!) han calificado los diferentes tratamientos. Nuestras conclusiones son s?lidas: B6 y magnesio, DMG, y la dieta GFCF valen bastante la pena en ser probadas. Como tambi?n valen la pena otros tratamientos libres de drogas, pero yo empezar?a con los tratamientos arriba recomendados, para ser aumentadosmas tarde, despu?s de adicionales experimentos de ?prueba y error?, con algunos de los otros tratamientos nutricionales seguros que est?n enlistados al final de nuestra tabla en el Ap?ndice C. Como lo muestra la tabla de manera clara, los tratamientos de suplementos nutricionales y las dietas especiales son mucho m?s seguras y con mayor probabilidad de ayudar que cualquier droga.



Antes de empezar cualquiera de los tratamiento arriba mencionado, ocualquiertratamiento para el mismo fin, yo har?a primero dos cosas:

1. Responder?a el Cuestionario de Evaluaci?n de Tratamiento para el Autismo (ATEC por sus siglas en ingl?s) en relaci?n al ni?o, antes de que cualquier tratamiento se inicie (por ejemplo, realice un ATEC como referencia), y peri?dicamente, quiz?s cada dos meses, o cada mes, llene un ATEC adicional para el ni?o. Esto le permitir? mantener un seguimiento de cualquier cambio debido a los tratamientos a trav?s del tiempo. El ATEC es bastante simple, es un medio de una p?gina en el cual se eval?a el efecto de varios tratamientos en su hijo. El Ap?ndice D incluye una copia de ATEC e informaci?n acerca de su empleo. Las respuestas de su ATEC pueden ser capturadas enwww.AutismResearchInstitue.com, y los totales de calificaci?n y sub-calificaci?n se proveer?n inmediatamente. No existe ning?n cargo por este servicio.

2. Me abstendr?a de decirle a las personas que conviven con el ni?o que estuviera probando estos tratamientos, personas tales como maestros, ni?eras, familiares y vecinos ? especialmente a maestros y terapeutas ABA, los cuales suelen mantener registros exactos del progreso del ni?o. Hemos escuchado de cientos de padres a trav?s de los a?os que ellos se han, dado nuestro consejo, abstenido de mencionar a los maestros el uso de la dieta GFCF, o el uso de B6 con magnesio y/o dimetiglicina, y en muchos de los casos, dentro de unos cuantos d?as, el maestro le pregunta a los padres: Qu? est? pasando? Johnny ha hecho mucho m?s progreso en la semana pasada de lo que hab?a hecho en los pasados dos meses?. Al mantener sus pruebas de nuevos tratamientos de manera secreta a los maestros y otras personas en el ambiente de los ni?os, usted se est? proveyendo de una invaluable oportunidad de beneficiarse de tales observaciones no manipuladas. De esta forma cada ni?o se convierte, en efecto, en un sujeto bajo un ?mini estudio doble ciego.?



La dieta libre de gluten y case?nase explica en muchos libros extraordinarios madres autoras (usualmente), de ni?os autistas. Estos libros contienen un tesoro informativo del como, fuentes y recursos, y recetas probadas en la cocina. Dado que mis habilidades culinarias son limitas a hacer pan tostado y hervir huevos, no puedo hacer m?s que de coraz?n recomendarles algunos estos libros, los cuales est?n disponibles en ARI (vea tambi?nwww.autismNDI.com):

a. Lewis, Ph.D.,Special Diets for Special KidsI y II.

b. Karyn Seroussi,Unraveling te Miystery of Autism and Pervasive Developmente Disorder: A Mother?s Story of Research and Discovery.

c. Sally Ramsey,The Cheerful Chemist?s No Casein, No Gluten, Sugar Optional Cookbook.

d. Bruce Semon, M.D., Ph.D. and Lori Kornblum,Feast Without Yeast; 4 Stages to Better Health.



La Vitamina B6 con magnesio, la DMG y otros suplementoshan sido el tema de muchas editoriales que he escrito para la revistaARRIdesde 1987. Las siguientes p?ginas, las cuales cubren tales temas como hallazgos de investigaci?n, seguridad, dosis, etc., se extraen de la revista ARRI:

T?tulo Fecha

La Vitamina B6 (y Magnesio) en el Tratamiento 1987, Vol. 1, No. 4

del Autismo

Vitamina B6 contra la Fenfluramina: caso de un 1991, Vol. 5, No. 1

un estudio M?dicamente Manipulado

El m?s estricto estudio en Psiquiatr?a? La Vitamina 2000, Vol. 14, No. 3

B6 en el Autismo

La Vitamina B6 en el Autismo: La controversia 1996, Vol. 10, No. 3

acerca de su seguridad
Dimetiglicina (DMG), un Metabolito no 1990, Vol. 4, No. 2

T?xico, y el Autismo

La Vitamina C en la Prevenci?n y Tratamiento 1998, Vol. 12, No. 2

del Autismo

Cu?l es la ?Dosis? Correcta de Vitamina B6, DMG, 1997, Vol. 11, No. 4

y otros nutrientes Utiles en el Autismo?

Controlando Comportamientos de Auto-Da?o 2001, Vol. 15, No. 4

y Agresividad en el Autismo

Autismo Causado por la C?ndida? 1988, Vol. 2, No. 2

Nuestros Ni?os: V?ctimas del Autismo y el Dogma 1997, Vol. 11, No. 3

Autism Research Review International,1987, Vol. 1, No. 4, p?gina 3

La Vitamina B6 (y Magnesio) en el Tratamiento del Autismo

Bernard Rimland, Ph. D.

Instituto de Investigaci?n del Autismo, 4182 Adams Avenue, San Diego, CA 92116

Todos los 18 estudios conocidos por m? en el cual la vitamina B6 ha sido evaluada en el tratamiento de ni?os autistas ha prove?do resultados positivos. Este es una evidencia bastante extraordinaria, ya que muchas drogas ha sido evaluadas en el tratamiento del autismo, las cuales han ofrecido resultados muy inconsistentes. Si una droga muestra resultados positivos en alrededor de la mitad de las evaluaciones estudiadas, se considera todo un suceso y la droga por consiguiente se emplea en pacientes autistas. Sin embargo, a pesar de los extraordinarios y consistentes resultados en la investigaci?n de empleo de la vitamina B6 en el tratamiento del autismo, y a pesar de que insuperablemente m?s segura que cualquier otra droga utilizada en ni?os autistas, no existen actualmente muchos m?dicos que la utilicen o promuevan su empleo en el tratamiento del autismo.

Investigaciones en el uso de la vitamina B6 con ni?os autistas empez? en la d?cada de los 60s. En 1966 dos neur?logos brit?nicos, A.F Heeley y G.E. Roberts, reportaron que 11 de 19 ni?os autistas excretaron metabolitos anormales en su orina cuando se les realiz? la prueba de niveles de tryptophan.

Al suministrarles a estos ni?os una tableta de 30 mg. de vitamina B6, se les normaliz? su orina; sin embargo, no se realiz? ning?n estudio sobre sus conductas. Un investigador alem?n, V.E. Bonisch, report? que 12 de 16 ni?os autistas hab?an mostrado considerables mejor?as en su conducta cuan se les aplic? dosis altas (100 mg. a 600 mg. por d?a) de vitamina B6. Tres de los pacientes de Bonisch hablaron por primera vez despu?s de que la vitamina B6 se les administr? en esta prueba cl?nica.

Despu?s de que mi libroAutismo Infantilse public? en 1964, empec? a recibir cientos de cartas de padres de ni?os autistas de todo los Estados Unidos, incluyendo un numero de los cuales hab?an probado la nueva idea de una ?terapia mega-vitaminosa? en sus ni?os autistas. Muchos hab?an empezado a experimentar con varias vitaminas en sus ni?os autistas como el resultado de haber le?do libros de escritores nutricionistas muy populares. Al principio yo era bastante esc?ptico en las mejor?as notables que se estaban reportando por algunos de estos padres, pero como la evidencia se acumul?, mi inter?s empez? a crecer. Un cuestionario enviado a los 1,000 padres en ese entonces registrados en mi lista de correspondencia, revel? que 57 de ellos hab?a experimentado con dosis altas de vitaminas. Muchos de estos hab?an observado resultados positivos en sus ni?os. Como resultado, inici? un estudio de gran escala, en alrededor de 200 ni?os autistas, de megadosis de vitamina B6, niacinamida, ?cido pantot?ico, y vitamina C, junto con el estudio de una tableta de multi-vitaminas dise?ada especialmente para el estudio. Los ni?os viv?an con sus padres a lo largo de los Estados Unidos y Canad?, los cuales eran supervisados m?dicamente por sus m?dicos familiares. (M?s de 600 padres se ofrecieron de voluntariamente para el estudio, pero muchos no pudieron vencer el escepticismo de sus m?dicos.)

Al final de el cuarto mes del estudio era bastante evidente que la vitamina B6 era la mas importante de cuatro vitaminas bajo estudio, y que en algunos casos produjeron resultados bastante notables. Entre el 30% y el 40% de los ni?os mostraron cambios significativamente notables cuando la vitamina B6 se les administraba. Unos pocos ni?os mostraron efectos secundarios (irritabilidad, sensibilidad al sonido y camas mojadas), pero estos efectos se eliminaron cuando se les administr? adicionalmente magnesio, y el magnesio confirm? beneficios adicionales.

Dos a?os despu?s dos colegas y yo iniciamos un segundo estudio experimental acerca del uso de terapias mega-vitaminosas en ni?os autistas, en esta ocasi?n concentr?ndonos en la vitamina B6 con magnesio. Mis co-investigadores fueron los profesores Enoch Callaway del Centro M?dico de la Universidad de California en San Francisco y Pierre Dreyfus de l Centro M?dico de la Universidad de California en Davis. El experimento doble ciego con placebos y controlado se realiz? en 16 ni?os autistas, y de nueva cuenta produjo resultados estad?sticamente significativos. Para muchos de los ni?os la dosis se aplic? en un rango de 300 mg. a 500 mg. por d?a. Varios miles de mgs. por d?a de magnesio y una tableta multi-vitam?nica de vitamina B tambi?n se administraron, para evitar deficiencias inducidas por la B6 de los nutrientes antes mencionados. Con toda seguridad, los entumecimientos y zumbidos temporales resultantes de megadosis de B6, reportados por Schaumburg et al., fueron el resultado de deficiencias de otros nutrientes inducidas y causadas portomarsolamente cantidades altas de B6 ? una cosa bastante absurda.

En ambos estudios los ni?os mostraron un amplio rango de beneficios obtenidos de la vitamina B6. Se obtuvo mejor contacto visual, menores conductas auto estimuladoras, mas inter?s en el mundo a su alrededor, menores berrinches, mayor lenguaje, y en general se convirtieron m?s normales, a pesar de no estar por completo curados.

La gente var?a bastante en sus necesidades particulares de B6. Los ni?os que mostraron mejor?a con la B6, mejoraron por quenecesitabanB6 adicional. El Autismo es por lo tanto en muchos casos un s?ndrome de dependencia de la vitamina B6.

Despu?s de completar su participaci?n en nuestro estudio, el profesor Callaway visit? Francia, en donde persuadi? al Profesor Gilbert LeLord y sus colegas a realizar investigaciones adicionales de la B6 con magnesio en ni?os autistas. Los investigadores Franceses, con su escepticismo sobre algo tan inocuo como una vitamina pudiera influenciar en un desorden tan profundo como el autismo, se convirtieron en creyentes despu?s de su primer, renuentemente iniciado, experimento en 44 ni?os hospitalizados. Desde entonces han publicado seis estudios evaluando el uso de la vitamina B6, con y sin magnesio agregado, en ni?os y adultos autistas. Sus estudios t?picamente emplearon un gramo al d?a de vitamina B6 y medio gramo de magnesio.

LeLord y sus colegas midieron no solamente el comportamiento de los ni?os autistas, sino tambi?n su capacidad de excretar ?cido homovan?lico (HVA) y otros metabolitos en su orina. Adicionalmente, han realizado varios estudios en los cuales se analizaron los efectos de la B6 y/o el magnesio en la actividad el?ctrica cerebral de sus pacientes.Todosestos estudios han producido resultados positivos.

LeLord et al. Recientemente resumi? sus resultados en 91 pacientes: 14% mejor? marcadamente, 33% mejor?, 42% no mostr? mejor?a, y 11% empeor?. Ellos notaron que ?en todos nuestros estudios, no se observaron efectos secundarios ?.? Presumiblemente, ning?n m?dico ha observado ning?n efecto secundario.

Estudios recientes hechos por dos grupos de investigadores norteamericanos, Thomas Gualtieri et al., de la Universidad de Carolina del Norte, y George Ellman et al., del Hospital de California en Sonoma, han tambi?n encontrado resultados positivos en sus pacientes autistas.

A pesar que ning?n paciente ha sido curado con el tratamiento de vitamina B6 y magnesio, han existido casos donde se ha logrado considerable mejor?a. Uno de los casos, un paciente autista de 18 a?os de edad estaba a punto de ser expulsado de su tercer hospital mental en su ciudad. Inclusive dosis masivas de drogas no ten?an ning?n efecto en el, y se consideraba demasiado violento y peligroso para ser mantenido en el hospital. El m?dico intent? el tratamiento de B6/magnesio como ?ltimo recurso. El muchacho se calm? bastante r?pido. El siquiatra report? en su junta de consejo que ella hab?a visitado recientemente a la familia y encontr? al joven de un trato ameno y como una persona autista joven bastante llevadero el cual cant? y toc? su guitarra para ella.

Otro ejemplo: Una fren?tica madre me llam? preguntando por informaci?n de lugares de atenci?n en su ciudad, ya que su hijo de 25 a?os de edad estaba a punto de ser expulsado por conducta inmanejable. En ese momento yo no sab?a de ning?n lugar para su hijo, pero le recomend? a su madre que intentara con Super Nu-Thera, un suplemento que contiene B6, magnesio y otros nutrientes. Despu?s de unas semanas ella me llam? otra vez para decirme entusiasmada que su hijo se estaba comportando bastante bien y que su pago por pieza hab?a aumentado dram?ticamente del pago m?nimo de $1.50 USD por semana a $25 USD por semana.

En vista de todos los consistentes hallazgos que muestran la eficacia y seguridad de los nutrientes B6 y magnesio en el tratamiento de individuos autistas, y en vista de los inevitables efectos secundarios de corto y /o largo plazo del uso de drogas, ciertamente parece que los tratamientos seguros y racionales se deben de emplear primero antes que las drogas.

Autism Research Review International,1991, Vol. 5, No. 1, p?gina 3

La Vitamina B6 contra la Fenfluramina: caso de un estudio M?dicamente Manipulado

Bernard Rimland, Ph. D.

Instituto de Investigaci?n del Autismo, 4182 Adams Avenue, San Diego, CA 92116

Invierta nos minutos, por favor, en estudiar la tabla inferior. No se apresure al hacerlo. Rez?guese. Observe los n?meros. Piense en ellos. Qu? significan?

Comparaci?n: Publicaciones que reportan el empleo en el Autismo de la vitamina B6, Fenfluramina

B6 Fenfluramina
A?o del primer estudio en el autismo 1965 1982
N?mero de estudios en el autismo 16 31
N?mero promedio de estudios por a?o 0.6 3.4
N?mero de estudios con resultados
definitivamente positivos* 16 (100%) 13 (42%)

N?mero de estudios con efectos adversos
significativos** 0 (0%) 20 (65%)
% de mejor?a de los individuos 45% 30%

* ?Resultados definitivamente positivos? incluyen al comportamiento, habla, ?ndices biom?dicos, o mediciones electrofisiol?gicas.

** ?Efectos adversos significativos? incluyen p?rdida de peso, letargo, agresiones, aturdimientos, problemas gastrointestinales, disturbios del sue?o, etc.

El primer estudio que mostr? que dosis mayores a las normales de vitamina B6 eran ben?ficas para ni?os autistas se public? hace un cuarto de siglo, en 1965. Desde ese entonces 15 estudios adicionales se han publicado... varios de los cuales basados en cientos de individuos autistas. Eso es, aproximadamente, un estudio cada dos a?os. Cada uno de estos 16 estudios reportaron resultados positivos ? esto es, cada estudio claramente mostr? que alg?n segmento de la poblaci?n autista se beneficiaron significativamente por el hecho de haber recibido cantidades mayores a las normales de B6. En un campo donde la inconsistencia, los resultados contradictorios son una regla, ese es un registro de remarcada consistencia.

Estos resultados positivos han sido reportados por investigadores de cinco pa?ses: Inglaterra, Alemania, los Estados Unidos, Francia, m?s recientemente, Italia. En cada uno de los estudios a excepci?n de los primeros tres, el magnesio se utiliz? junto con la B6, como resultado de nuestro reporte de 1973 en cual se indicaba la necesidad de utilizar el magnesio como agregado.

La tabla muestra datos paralelos para la droga fenfluramina. El primer uso de la fenfluramina en el tratamiento del autismo apareci? enJournal de Medicina de Nueva Inglaterra, en 1982. El medio de comunicaci?n nacional la alarde? como un ?parte aguas?. A pesar del hecho de que el reporte inicial no era ni siquiera un estudio, sino al contrario era un experimento cl?nico hecho con tres ni?os; a pesar del hecho que no hab?a evidencia substancial de que la fefluramina hab?a logrado su mayor efecto ? disminuir la serotonina ? mediante el envenenamiento de celulares cerebrales, y a pesar del hecho que la Referencia M?dica (PDR) enlista la muerte como uno de sus conocidos ?efectos secundarios?, investigadores y m?dicos se apuraron en probar la fenfluramina en pacientes autistas.

Fuimos capaces de encontrar 31 reportes publicados que describen el uso de la fenfluramina en personas autistas publicados entre 1982 y 1990. Esos es cerca de 6 veces la tasa de publicaci?n para los art?culos de la B6 en el tratamiento del autismo. A pesar de la consistencia positiva de la serie de estudios de la B6, menos de la mitad de los estudios de la fenfluramina produjeron resultados notables para cualquier segmento de la poblaci?n autista, y solo dos terceras partes reportaron efectos adversos significativos en la poblaci?n estudiada. En contraste, no se han reportado efectos adversos significativos en cualquiera de los 16 estudios de la B6. (La diferencia en toxicidad no es de sorprenderse, ya que cada c?lula de cada persona viviente necesita la B6 con magnesio para mantenerse viva. Ninguna c?lula de cualquier persona necesita fenfluramina. Los nutrientes se administran para facilitar o permitir el metabolismo ? las droga, para interferir con el metabolismo.)

Aproximadamente el 30% de los pacientes en los cuales se ha probado la fenfluramina han reportado alguna mejor?a, en comparaci?n del cercano 45% de los que se les ha suministrado B6 (con magnesio).

Mi prop?sito aqu? no es realmente desenmascarar a la fenfluramina para criticarla -- la mayor?a de las otras drogas com?nmente utilizadas para tratar a ni?os y adultos autistas no son mejores, ni peores, en t?rminos de eficacia y seguridad. La fenfluramina sirve simplemente para ilustrar la fuerte indiferencia entre las personas m?dicamente entrenadas las cuales est?n en contra del empleo de los nutrientes y a favor del uso de las drogas.

En cualquier terreno racional: la evidencia cient?fica, eficacia, seguridad (tanto de corto como de largo plazo), y la econom?a (cerca de $20 USD por mes en contra de, frecuentemente cientos de miles de d?lares al mes), de la B6 y el magnesio son obviamente la primer opci?n. Si la B6 y el magnesio, no ayudan despu?s probarla de seis a ocho semanas (y no lo har?n, en alrededor del 55% de las ocasiones), y el comportamiento de la persona autista es intolerable, entonces se deber?n de considerar las drogas. Pero desafortunadamente, la mayor?a de las familias me hablan para decirme que sus m?dicos se oponen tajantemente al uso de una vitamina, y recomiendan urgidamente el empleo de drogas a cambio.

Esta preferencia pro-drogas da?a a nuestros hijos. Por qu? est?n en contra de la B6 y el magnesio? Muchas razones. Entre ellas: la econom?a, dogmas, pol?tica, falta de informaci?n ? la lista es larga, y tal discusi?n no ser?a recomendable.

Autism Research Review International,2000, Vol. 14, No. 3, p?gina 3

El m?s estricto estudio en Psiquiatr?a? La Vitamina B6 en el Autismo

Bernard Rimland, Ph. D.

Instituto de Investigaci?n del Autismo, 4182 Adams Avenue, San Diego, CA 92116

?Sus colegas siquiatras son una bola de obstinados irracionales!? dije. ?Ellos no est?n realmente interesados en ayudar a ni?os autistas ? todo lo que quieren es desprestigiar el valor de las vitaminas y seguir utilizando sus est?pidas drogas t?xicas!?

?No, usted est? equivocado! Los siquiatras est?n ignorando su estudio por que fue realizado por su insignificante instituto, del cual no hab?an escuchado nunca. Adem?s, utiliz? el innovador dise?o de computer-clustering, en lugar del tradicional dise?o doble ciego, el cual les gusta tanto a los siquiatras. Si su estudio hubiera sido realizado por una escuela m?dica de renombre, como esta, y hubiera utilizado la metodolog?a convencional, en lugar de la nueva que usted cre?, ellos hubieran realmente prestado atenci?n a su trabajo.?

?Realmente no creo en eso, Noch,? le dije a mi amigo Enoch (Noch) Callaway, M.D., quien era en ese entonces (en los 70s) Profesor de Psiquiatr?a y Director de Investigaci?n Siqui?trica en el Centro M?dico de la Universidad de California en San Francisco.

?Dise?emos y hagamos un estudio bastante bien dise?ado, el mejor estudio posible, y hag?moslo desde aqu?, y tu ver?s ? si los resultados son positivos, que ellos lo aceptar?n.?

?No creo en eso,? le contest?.

?Intent?moslo,? insisti? Noch. ?Estoy seguro que podemos obtener su aceptaci?n al hacerlo. Estoy muy familiarizado con los procedimientos de aceptaci?n en NIMH, y estar? mas que gustos de escribir la solicitud de aceptaci?n. Ser? el mejor controlado, m?s estricto estudio que jam?s se haya realizado en el campo de la psiquiatr?a.?

Todav?a estaba esc?ptico, pero acced?, y nos pusimos a trabajar en la propuesta de aceptaci?n. Noch enlist? la asistencia del Profesor Pierre Dreyfus, el Chairman de el Departamento de Neurolog?a del Centro M?dico de la Universidad de California en Davis, cerca de Sacramento.

Hace poco complete un estudio de cerca de 200 ni?os autistas, los cuales se les administraron altas dosis de vitaminas, incluyendo la B6, la cual se convirti? en la m?s efectiva de varias vitaminas en mi estudio. Cerca de la mitad de los ni?os se identificaron que respondieron bien a la vitamina B6, y seleccion? a 16 de ellos para un nuevo estudio. Los diez y seis ni?os de dividieron en dos grupos, los cuales ten?an la misma edad, sexo, peso, y grado de severidad.

Cada uno de los 16 ni?os ten?a que ser puesto bajo un procedimiento de cinco fases: Fase Uno ? No ingesta de B6 o placebo; Fase Dos ? per?odo de prueba A (B6 o placebo); Fase Tres ? No ingesta de B6 o placebo2; Fase Cuatro ? per?odo de prueba B (B6 o placebo); y Fase Cinco ? No ingesta de B6 o placebo 3.

Para evaluar los cambios, si existiese alguno, en el comportamiento de los ni?os, una ?Lista de Chequeo de S?ntomas Espec?ficos de Comportamiento? se ten?a que preparar individualmente para cada ni?o despu?s de varias visitas, llamadas telef?nicas, y correspondencia con los padre y maestros de los ni?os.

Para proteger el estudio de la posibilidad del error humano, muestras de orina se ten?an que recolectar al final de las Fases Dos y Cuatro, y los sobrantes de las botellas de la B6 y el placebo de las Fases Dos y Cuatro se ten?an que guardar para realizarles an?lisis de laboratorio.

Todos los tres miembros del equipo de investigaci?n, Callaway, Dreyfus y yo, ?ramos investigadores experimentados con varias publicaciones. A pesar de eso, le solicitamos a la Secci?n Investigadora del Instituto Nacional de Salud Mental que revisaran el dise?o de nuestra investigaci?n he hicieran cualquier sugerencia que pudiese mejorar el estudio. Los investigadores especialistas del Instituto hicieron algunas sugerencias menores, todas de las cuales aceptamos. Lo que pretend?amos es que fuera el m?s estricto,doble ciego, placebo-crossover estudio que jam?s se hubiese realizado en el campo de la psiquiatr?a.

El estudio se realiz? siguiendo la forma de un tri?ngulo gigante, conmigo y el Instituto en San Diego siendo el punto de origen del tri?ngulo, y Callaway y Dreyfus, cada uno a 500 millas al norte, siendo los otros v?rtices.

Despu?s de agrupar a los 16 sujetos en dos grupos iguales de 8, envi? las dos listas de nombres y direcciones a Dreyfus, en Sacramento, quien decidi? en cada si el ni?o iba a recibir la vitamina B6 ya sea en la Fase Dos o Fase Cuatro. Ni yo ni Callaway sab?amos que ni?o estaba le estaba siendo administrada primero la B6.

La Lista de Chequeo de S?ntomas fue contestada por los padres, maestros, y m?dicos locales, y enviadas al Instituto en San Diego. Cuando todos los datos se hab?an recolectado, Callaway vino a San Diego y el y yo revisamos los archivos completos de cada ni?o para determinar, si pod?amos, determinar cuando la B6 se les hab?a administrado. Despu?s de lo anterior, hablamos con Dreyfus con la predicci?n de cada ni?o excepto el #16, para el cual no pudimos encontrar diferencia entre el placebo y la B6. Dreyfus compar? nuestros reportes con su lista, he inform? que hab?amos correctamente identificado los per?odos de B6 en 11 de los 15 ni?os. En el caso del ni?o diez y seis, el c?digo que la botella B conten?a B6. Sin embargo, despu?s de analizar el contenido de las c?psulas restantes en las botellas A y B del ni?o 16, se descubri? queambasbotellas conten?an B6. Adem?s, las muestras de orina mostraron niveles altos de B6 en la orina de ambas fases. El origen de este error se desconoce, pero los datos del ni?o 16 no fueron considerados en los an?lisis subsecuentes. Los resultados de laboratorio no mostraron discrepancias en la orina o en las tabletas restantes de todos los ni?os a excepci?n de uno.

Una discrepancia apareci? en el caso del ni?o #14. Este fue uno de cuatro ni?os los cuales supuestamente fueron mal clasificados en estar tomando placebos cuando de acuerdo al c?digo deber?a de estar tomando B6. Sin embargo, las pruebas de orina indicaron niveles mayores de B6 en la orina cuan supuestamente el deber?a de estar tomando el placebo. Los datos de este ni?o fueron descartados del an?lisis, ya que iban encontrade la hip?tesis.

Comparaciones estad?sticas de las clasificaciones de comportamiento de los 15 ni?os fueron entonces comparadas cuando se les administr? la B6 y el placebo y mostraron estad?sticamente diferencias significativas: P < .5, de tal forma se confirm? la validez de la B6 y respaldaron los resultados de nuestros previos estudios de investigaci?n.

Callaway estaba sorprendido de los resultados de nuestro estudio. El sinti? que de alguna manera que mi experimento previo, en el que involucraba alrededor de 200 ni?os, en el cual hab?a utilizado el nuevo procedimiento computer-clustering en lugar del m?todo tradicional, hab?a sido intencional. El estaba lo suficientemente impresionado con los resultado y el verano siguiente, cuando se tomo un a?o sab?tico en la Escuela M?dica de la Universidad Tours en Francia, llev? consigo una dotaci?n de vitamina B6 y magnesio y convenci? a sus colegas en Francia a iniciar estudios de la B6 y magnesio en sus poblaciones de ni?os autistas hospitalizados. El grupo de investigadores Franceses fue extremadamente esc?ptico. Ellos argumentaron que la B6 era demasiado ?d?bil? que no podr?as matar a nadie con ella si quisieras hacerlo ? de tal modo que c?mo podr?a ser mejor que las poderosas drogas capaces de ser fatales? Callaway persisti?, y los investigadores de Tours, bajo la direcci?n del Dr. Gilbert LeLord, iniciaron un estudio en 42 ni?os hospitalizados, incluyendo algunos que eran autistas. Los resultados fueron tan favorables que a?n los esc?pticos cambiaron de parecer. Ellos empezaron una serie de 12 estudios, realizados durante 10 a?os, solamente con la B6, B6 con magnesio, utilizando criterios conductuales, criterios electro-f?sicos, criterios bioqu?micos, y criterios condicionistas. Todos estos estudios, incluyendo 11 doble ciego, estudios placebo-cruzados, proveyeron resultados positivos.

Varios estudios subsecuentes, por investigadores de Venezuela e Italia, tambi?n terminaron con resultados positivos. El dos veces ganador del premio Nobel Linus Pauling cit?, ?Mi opini?n, basada en los resultados de los estudios de Rimland y otros, es que ? los tratamientos con vitaminas y minerales deber?an de ser probados en cada ni?o autista?.?

A pesar de los positivos resultados de quiz?s (probablemente) el m?s estrictoestudio de la sicolog?a, y una irrompible series de 17 estudios adicionales de la B6 con magnesio hecho en el autismo en un per?odo que abarca tres d?cadas, todos de los cuales arrojaron resultados positivos, los esc?pticos continuamente insisten que no existe evidencia de que la B6 y el magnesio son efectivos en el autismo.

Las mentes cerradas nunca cambian.

Autism Research Review International, 1996, Vol. 10, No. 3, p?gina 3

La Vitamina B6 en el Autismo:
La controversia acerca de su seguridad

Bernard Rimland, Ph. D.

Instituto de Investigaci?n del Autismo, 4182 Adams Avenue, San Diego, CA 92116

No existe tratamiento biol?gico para el autismo que no est? mas respaldado en la literatura cient?fica que el empleo de dosis altas de la vitamina B6 (de preferencia administrados junto con suplementos de magnesio de dosis normales). Diez y ocho estudios han sido publicados desde 1965, mostrando concluyentemente que altas dosis de B6 proveen muchos beneficios en alrededor de la mitad de los ni?os y adultos autistas en los cuales se han utilizado. A pesar de que la B6 con magnesio no es una cura, ha hecho frecuentemente, una gran valiosa diferencia.

Incluido entre los estudios 18 estudios est?n 11 doble ciegos, placebo-crossover, ocho experimentos en los cuales substancias anormales que aparecieron en la orina de ni?os autistas han sido normalizados por la B6, otros estudios en los cuales las ondas cerebrales se han normalizado, y un amplio rango de otras mejor?as: 18 estudios consecutivos mostrando que las megadosis de B6 son efectivas y ning?n estudio ha mostrado que las megadosis de B6 son inefectivas. Ninguna droga se acerca por mucho.

Ninguno de los estudios de la B6 en el autismo ha reportado alg?n efecto adverso, tampoco se esperar?a que apareciese alg?n efecto adverso significativo. Yo dirig? un an?lisis intensivo en la literatura de la B6 acerca de su nivel de seguridad antes iniciar mi primer estudio al final de los 60s. Una publicaci?n en 1966 hecha por la Academia Americana de Pediatr?a confirm? mis conclusiones: ?Hasta hoy no existe ning?n reporte de efectos nocivos asociados con la ingesta oral diaria de grandes dosis de vitamina B6 (0.2 a 1.0 gramos por d?a).?

Miles de personas, incluyendo miles de ni?os y adultos autistas, ingirieron grandes dosis de durante los 60s, 70s, y principios de los 80s sin reportar alg?n efecto adverso. Sin embargo, en 1983, una publicaci?n de Schaumburg et al. report? significantes, pero no permanentes ni efectos que pudieran poner en riesgo la vida de siete pacientes los cuales hab?an ingerido de 2,000 mg. a 6,000 mg. de B6 por d?a. Los efectos secundarios, neuropat?a perif?rica, entumecimientos y zumbidos en las manos y pies ? la sensaci?n que uno tiene cuando una mano o pie se ?duerme.? El entumecimiento de los pies en algunos de los casos interfiri? con la capacidad de caminar. Estos paciente no estaban tomando magnesio, las otras vitaminas B, ni ninguno de los otros nutrientes que deben de ser tomados si se toman grandes cantidades de vitamina B6. Es menos probable que las reacciones adversas eran provocadas no por la ?toxicidad? de la B6 sino por deficiencias de magnesio y otras vitaminas B provocadas por la ingesta de altas cantidades de B6.

Se debe notar que el estudio de Schaumburg cubri? solamente siete pacientes y tuvo siete autores de varios centros m?dicos a lo largo y ancho de los Estados Unidos. Pareciese que la investigaci?n nacional se hab?a hecho para localizar estos paciente, una vez que se hab?a identificado al primer caso.

En los a?os que sobrevinieron, algunos otros pacientes han sido reportados en la literatura que han mostrado s?ntomas similares de neuropat?a perif?rica.

En mi propia experiencia, la cual cubre casi 30 a?os, y muchos miles de ni?os y adultos autistas, tengo, en lo mejor de mi experiencia, encontrado solamente cuatro casos de neuropat?a perif?rica. En estos casos el entumecimiento de las manos y los pies fue descubierto por los padres, los cuales reportaron que el ni?o: a) sacudir?a las manos fuertemente para tratar de reiniciar la circulaci?n, b) tendr?a dificultad para levantar objetos, tales como trozos de comida, o c) tendr?a dificultad para caminar, por el entumecimiento de la planta del pie. Cuando la B6 se descontinu?, o la dosis se redujo notablemente, estos s?ntomas desaparecieron bastante r?pido y por completo.

Parece que algunos individuos son excesivamente sensibles a dosis mayores a las normales de B6. Estos casos son muy escasos y separados ente s?, y despu?s de descontinuar la B6 parece resolver en todos los casos el problema.

Si usted compara estos resultados con los resultados reportados diariamente en el empleo de las drogas en el autismo, se torna inmediatamente claro que la B6 es incomparablemente m?s segura. Nunca ha existido una muerte o una lesi?n seria asociada con la ingesta inclusive de dosis elevadas de B6. Muertes y discapacidades permanentes por la prescripci?n de drogas es algo muy com?n.

Mi propio hijo, ahora de 40 a?os, ha estado tomando alrededor de 1 gramo de B6 por d?a (junto con 400 mg. de magnesio, y otros nutrientes) por alrededor de 30 a?os. Si existe una persona m?s sana en Norte Am?rica, yo estar?a sorprendido. El ?nico problema m?dico de Mark hasta el momentos ocurri? en sus tempranos 20s, cuando un dentista encontr? una peque?a cavidad en su dentadura.

A pesar de la extraordinaria seguridad de la B6, se me ha dicho, a trav?s de los a?os, por miles de padre, que sus m?dicos los han alertados en contra de la administraci?n de altas dosis de B6, por los supuestos riesgos involucrados. Es desafortunadamente t?pico que la mayor?a de los m?dicos tradicionales (los cuales hacen obtienen su dinero al recetar drogas), que denigren y exageren los peligros de tomar suplementos nutricionales.

Un caso a mencionar: recientemente los medios noticiosos nacionales dieron cobertura exagerada a un reporte de la Universidad de Michigan en el cual se alertaba al p?blico acerca de los peligros de tomar vitamina B6. A este reporte se le dio cobertura televisiva nacional, y recibimos un n?mero de alarmantes cuestionamientos en nuestra oficina por parte de padres que estaban atemorizados por la alerta, ?la B6 es t?xica!?.

Cuando le? el estudio, estaba verdaderamente consternado. Los autores de la Escuela M?dica de la Universidad de Michigan, estaban supuestamente investigando el valor de la vitamina B6 en el tratamiento del s?ndrome del t?nel c?rpico (un doloroso malestar de las mu?ecas, el cual se ha convertido muy com?n en a?os recientes, y es usualmente considerada una lesi?n recurrente). El tratamiento convencional es la cirug?a, la cual es frecuentemente inefectiva, as? como des-figurativa, cara, y dolorosa. Ha habido un numero de reportes bien documentados que indican que altas dosis de vitamina B6 trata exitosamente el s?ndrome del t?nel c?rpico, en la mayor?a de los casos, despu?s de un per?odo de tratamiento de m?s de seis semanas en quienes estaban programados para ser operados, no necesitaron tan dr?stico procedimiento.

Los investigadores de Michigan no hab?an dado ni siquiera un 1 miligramo de B6 a ninguno de sus sujetos (no pacientes)! Su alerta estaba basada primordialmente en el reporte Schaumburg de 1983. Adem?s, no hab?an ni siquiera a ning?n sujeto que actualmente sufriera del s?ndrome del t?nel c?rpico! Ellos hicieron estudios de sangre y nervios en personas quienes eran ?potencialmente? con riesgo de sufrir el s?ndrome del t?nel c?rpico, pero no ten?an realmente el s?ndrome. La conjetura en contra de la vitamina B6 era bastante evidente en el reporte cuando se le?a, en su resumen de la investigaci?n, que ?varios? estudios han reportado que la B6 es efectiva en el tratamiento del s?ndrome del t?nel c?rpico, mientras que ?numerosos? reportes han fracaso en confirmar el hallazgo. Si usted observa las referencias presentadas en el estudio, usted ver? que hay 12 reportes favorables, y solo siete reportes negativos. De tal forma, que para ellos, ?varios? equivale a 12 y ?numerosos? equivale a siete!

El estudio de la Universidad de Michigan, el cual es altamente publicitado y con conclusiones totalmente irrelevantes, es ciertamente uno de los peores y mayor amedrantadoresestudios que jam?s he le?do. Alan Gaby, M.D., autor de ?La Gu?a M?dica de la Vitamina B6?, se refiri? a el como ?irritante? muestra de manipulaci?n, y yo ciertamente estoy de acuerdo con esa aseveraci?n.

Nada es perfectamente seguro, pero la B6 es excepcionalmente segura, particularmente cuando se le compara con la alternativa, drogas, las cuales son infinitamente m?s propensas a causar enfermedades, lesiones, he inclusive la muerte. Una persona autista mejorar? bajo un dosis alta de B6solamentesi esa personarequiereB6 adicional. Los beneficios de la B6 com?nmente empiezan despu?s de unos d?as. Si no se observan beneficios durante tres a cuatro semanas (en alrededor del 50% de los casos), o si alg?n signo de neuropat?a perif?rica aparece (muy raro), detenga la administraci?n de B6.

Un reporte de 1995 hecho por Ellis y McCully report? que pacientes ancianos los cuales hab?an ingerido de 100 a 300 mg. por d?a de B6 durante algunos a?os, experimentaron solamente el 27% de riesgos de enfermedades card?acas, y entre los cuales que murieron de un ataque al coraz?n, el promedio de edad al morir era de 84.5 a?os ? ocho a?os adicionales de vida en comparaci?n a la de un grupo controlado de pacientes del ?rea local. En un estudio de 1993 de reci?n nacidos epil?pticos, Pites encontr? que 300 mg de B6 por kilo por d?a ? 18 veces la dosis utilizada en el autismo ? era m?s efectiva que las drogas. Y la B6, en cantidades tan altas como de 50 gramos por d?a, es utilizada como un ant?doto para las v?ctimas de algunos venenos. Es la vitamina B6 t?xica? Dif?cilmente!

Para una lista de referencias e informaci?n en el uso de la vitamina B6 en el autismo, escriba a ARI (4182 Adams Ave, San Diego, CA 92116).

Autism Research Review International, 1990, Vol. 4, No. 2, p?gina 3
Dimetiglicina (DMG), un Metaboli
06-23-2009 05:01 PM
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